La CIA asesinó a Gaitán, dice Gloria Gaitán

Por Ricardo Angoso, 14 Septiembre 2017 8:04

“La CIA y el presidente Mariano Ospina Pérez, planearon el asesinato de mi padre Jorge Eliecer Gaitán”

Gloria Gaitán, hija del caudillo asesinado hace 69 años, se destapa en esta entrevista al periodista español Ricardo Angoso

Por:  Septiembre 03, 2017
“La CIA y el presidente Mariano Ospina Pérez, planearon el asesinato de mi padre Jorge Eliecer Gaitán”

Gloria Gaitán tenía tan sólo diez años cuando mataron a su padre, Jorge Eliécer Gaitán, el líder liberal más carismático y controvertido de la historia de Colombia. Fue un 9 de abril de 1948 y aquel trágico acontecimiento dio paso al Bogotazo, el estallido popular de ira y rabia que tiñó de luto, fuego, dolor, muerte y odio a la capital colombiana, pero también a todo el país. Desde entonces, Colombia cambió para siempre y el país no volvió a ser el mismo. Pero Gloria prefiere que recuerden a su padre por su vida y por su obra que no por lo que significó su muerte. Gloria Gaitán vivió en el Chile de Allende, en Rumania fue embajadora y en España estudió un posgrado, amén de conocer casi toda Latinoamérica.

Ricardo Angoso: ¿Y quién mato a Jorge Eliécer Gaitán?

Gloria Gaitán: La CIA, de eso ya no queda ninguna duda e incluso tengo las pruebas que lo demuestran. También hay la confesión de un agente de la CIA, John Mepples Espirito, que es pública y la puede consultar en internet sobre la implicación de la CIA en el asesinato de Gaitán; también hay documentales sobre este asunto. Hasta se conocían datos que solamente mi madre y yo conocíamos, como que a mi padre lo habían tratado de sobornar los norteamericanos y Espirito lo contó. El testimonio de este agente es muy exacto y confiable sobre esta cuestión. Fue un atentado claramente organizado por la CIA en connivencia con el gobierno colombiano de entonces.

No olvidemos que las agresiones y las persecuciones contra las gaitanistas comenzaron en 1944, pero se intensificaron bajo el gobierno del genocida y conservador Mariano Ospina Pérez. A partir de ese momento, en 1946, se intensificó y sistematizó la persecución contra los partidarios de Gaitán e incluso se encargó al jefe de la policía de entonces, Virgilio Barco, de contratar sicarios y paramilitares para eliminar físicamente  a los gaitanistas. Y el asesinato de mi padre fue parte de ese plan para asesinar a los gaitanistas. Nuestro movimiento, el gaitanismo, ha tenido varas etapas: primero la calumnia, luego la persecución más tarde el genocidio, el magnicidio de Gaitán y ahora, como colofón, el memoricidio.

R.A.: ¿Cuál es el móvil por el que la CIA decide acabar con Gaitán?

G.G.:No les faltaban móviles. Tenían muchos móviles, suficientes motivos para matarle. Mi padre antes de que lo asesinaran estaba haciendo una investigación sobre el petróleo porque quería demostrar cómo la dirigencia colombiana se estaba lucrando de una manera dolosa de este negocio a través de los contratos petroleros con los Estados Unidos. El segundo motivo es que mi padre era socialista y para los norteamericanos, como para la Iglesia católica, socialismo y comunismo son sinónimos, no hacen ninguna diferencia entre ambos movimientos. El tercer motivo es que mi padre defendía un sistema de control sobre el capital financiero, exigiendo, a su vez, la nacionalización de los recursos naturales del país y de los servicios públicos. Es decir, defendía un modelo anticapitalista y era antiimperialista. Por todo ello, ya le digo que no les faltaban motivos para que quisieran asesinarlo, tanto a la oligarquía de Colombia como a la CIA.

R.A.: ¿Qué recuerdos le quedan de aquella jornada aciaga del 9 de abril de 1948?

G.G.: Yo siempre prefiero hablar de la vida de mi padre, ya que Gaitán no es importante porque lo mataran ese día sino por todo lo que significó antes y lo que podría haber significado para este país. Pero de ese día tengo el recuerdo del cielo de un fuerte color rojo porque en las nubes se reflejaban los incendios, pero yo pensaba que eran los ángeles recibiendo a mi padre con banderas rojas. Yo tenía diez años y no podía pensar que mi padre no iba a regresar jamás a casa, pensaba que estaba de gira política, como tantas veces, y que volvería pronto  a casa. Nunca pensé que lo hubieran asesinado.

R.A. :¿Y luego la impunidad y el silencio acerca de este magnicidio?

G.G.: La investigación fue un fraude desde sus inicios, puras mentiras para ocultar lo que había ocurrido. Mi madre tuvo en esa jornada una actitud heroica y el clima en los días previos había sido terrible. A mí me hostigaban permanentemente en el colegio, pese a ser una niña, y la víspera de una prima del que luego sería presidente, Ernesto Samper, me gritó que “ojalá asesinen a tu padre”. Mi madre la noche antes se soñó lo iban a matar y se mostró muy preocupada por su suerte.

Pero hubo más cosas. Gaitán llega a la clínica esperando a que llegue a ese lugar su médico personal, que era un refugiado político español, Antonio Frías, y nadie se dio cuenta de que no lo estaban dejando entrar para atender a mi padre. Luego un médico militar examinó la autopsia y aseguró al verla que a mi padre lo matan en el quirófano porque le fue taponado el craneo para que la sangre le entrara en el cerebro. No lo mataron las balas que le propinaron, sino la forma en que atendieron y le provocaron la muerte en la clínica.

Horas más tarde de estos acontecimientos, mi madre, una vez que había aceptado la muerte de su marido con dificultad, se fue a la oficina de mi padre a buscar un archivo que tenía sobre el asunto de la explotación petrolera y cuando llegó estaba la secretaría, a la que mi madre no le tenía ninguna confianza, pero el archivo ya había desaparecido. Después mi  madre fue a la embajada de Venezuela a ver a Rómulo Betancourt, al que le demandó ayuda, que se la denegó y le mandó a su casa sin más. Entonces, mi madre regresó a la clínica, mandó embalsar a su marido y se lo llevó hasta la casa, de donde dijo que no lo sacaría hasta que cayera el presidente Ospina Pérez. Así duraron hasta el 16 de abril sin saber qué hacer o qué decisión tomar.

Entonces, las autoridades del momento declararon monumento nacional a la casa para poder entrar en la misma y hacer lo que quisieran sin contar con nosotros, la familia. Así las cosas, el ejército entró en la casa, nos trasladó por la fuerza a mi madre y a mí al segundo piso, para a renglón seguido improvisar una tumba en el saló de la casa y depositar el cadáver de una forma clandestina sin la presencia de nadie. Luego, el gobierno organizó un simulacro de entierro y ni siquiera, en aquellas circunstancias, se le permitió a mi madre subir a la tribuna para denunciar lo que estaba pasando.

R.A.: ¿Hubo alguien del círculo cercano de Gaitán implicado en el asesinato?

G.G.: Claro que sí: Plinio Mendoza Neira hizo exactamente el papel de Judas señalando al asesino quien era Gaitán. Agarró del brazo a Gaitán con la intención de que el asesino lo identificara y supiera a quien tenía que disparar. Incluso salió corriendo antes de que el asesino sacara el revolver. Estaba claramente en la trama confabulado con el asesino que mató a mi padre. Más tarde, dio unas declaraciones en las que erróneamente explicaba cómo habían matado a mi padre, pero no se ajustaban a la realidad porque él salió de la escena del crimen mucho antes de que se produjeran los disparos. Plinio fue el Judas de la trama pero no estaba cuando se efectuaron los disparos. Y lo hizo a las órdenes del que había sido presidente liberal Alfonso Gómez Pumarejo, porque también hubo algunos liberales implicados en el magnicidio y que eran enemigos declarados de Gaitán. Este asesinato no sólo fue un complot de la CIA y los conservadores, sino que también estaban implicados algunos líderes del liberalismo a los que mi padre había derrotado en las urnas.

R.A.: ¿Qué significado tiene Gaitán en la historia de Colombia?

G.G.: No sólo me quiero referir al que pudo tener, sino también al que tendrá en el futuro. No olvidemos que el gaitanismo nace mucho antes de la desaparición de mi padre y que puede observar que hay muchos grupos que tienen como bandera a Gaitán, movimientos tanto de izquierda como de derecha. Los de derecha porque saben que mi padre es de un gran atractivo popular y los de izquierda porque Gaitán, en términos ideológicos, representaba una línea política claramente diferenciada del comunismo y de las directrices que en aquella época imponía Moscú. Compartía muchas cosas de los comunistas, como la justicia social y la defensa del proletariado, pero no era un partidario del determinismo marxista. Tampoco aceptaba el materialismo histórico, lo que le alejaba de los comunistas. Pero hoy en día, sin embargo, las cosas han cambiado y muchos dirigentes comunistas no ocultan su admiración por Gaitán. Finalmente, hay otros líderes que por puro electoralismo u oportunismo político se declaran gaitanistas sin realmente serlo. Su figura ya es parte de la historia de Colombia, por mucho que algunos traten de negarlo.

¿Quién era Gaitán realmente? Creo que, en primer lugar, era un gran científico que se graduó como penalista en la Universidad Real de Roma con cum laude y que podría haber seguido su brillante carrera académica de no haber sido porque decidió ponerse al frente de un gran movimiento popular. Y los paradigmas que él aportó al derecho penal los trasladó a la ciencia política, diseñando una suerte de socialismo científico bien diferenciado del marxista. Mi padre no era, desde luego, anticomunista pero no era marxista. Su modelo político era muy visionario porque consideraba que lo que había que controlar era el capital financiero. Tampoco era un creyente de la democracia representativa porque consideraba que el ciudadano no podía delegar su potestad legislativa en otros, planteando una democracia directa que pasaba por la transformación de los ciudadanos y la sociedad en general. Había que dar un nuevo enfoque a la visión del mundo y dar a los hombres un nuevo concepto cultural más amplio. Esos elementos fueron muy novedosos en aquella época. No bastaba con hacer una reforma constitucional, sino que había que ser más ambiciosos y hacer un cambio cultural en la sociedad y en los individuos. Hoy en día puede ser una idea aceptada por todos, pero en aquella época era un concepto innovador y novedoso, hablando de cambiar el sistema y no sólo a  los gobernantes.

El Papa y sus polémicas beatificaciones

Por Ricardo Angoso, 14 Septiembre 2017 8:01

“La beatificación del cura de Armero, que incitaba la muerte de mi padre, es una trampa que le han tendido al papa”

Gloria Gaitán, la única hija del caudillo explica en esta entrevista con el cura Pedro María Ramírez, linchado el 10 de abril de 1948 en Armero

Por:  Septiembre 05, 2017
“La beatificación del cura de Armero, que incitaba la muerte de mi padre, es una trampa que le han tendido al papa”

Gloria Gaitán tenía tan sólo diez años cuando mataron a su padre, Jorge Eliécer Gaitán, el líder liberal más carismático y controvertido de la historia de Colombia. Fue un 9 de abril de 1948 y aquel trágico acontecimiento dio paso al Bogotazo, el estallido popular de ira y rabia que tiñó de luto, fuego, dolor, muerte y odio a la capital colombiana, pero también a todo el país. Desde entonces, Colombia cambió para siempre y el país no volvió a ser el mismo. Pero Gloria prefiere que recuerden a su padre por su vida y por su obra que no por lo que significó su muerte. Gloria Gaitán vivió en el Chile de Allende, en Rumania fue embajadora y en España estudió un master, amén de conocer casi toda Latinoamérica.

R.A.:¿Por qué cree que se quiso silenciar la memoria de su padre y silenciar su pensamiento y obra por parte de algunos gobiernos colombianos?

C.G.: Obvio que esto ocurra, porque sigo pensando que la figura de Gaitán sigue siendo peligrosa hoy para algunos. Su mensaje político sigue siendo muy fuerte y su figura histórica tan atractiva, por lo que es obvio que pretenden cometer el memoricidio, como han hecho durante años. No les bastaba con acabar con su vida, sino que también pretendían claramente acabar con su legado, utilizan tácticas pacíficas para acabar de una forma clara con cualquier forma de reivindicación.

Son tácticas sibilinas que hay que denunciar y que utiliza la derecha colombiana desde siempre. Por ejemplo, invitan al Papa a través de un monseñor de ideas derechistas, Libardo Ramírez, y le tienden una trampa al máximo jefe de la Iglesia católica, que consiste en llevarle a beatificar a dos sacerdotes que tuvieron un comportamiento poco ético y que llegaron a tener nexos con los paramilitares. Por ejemplo, el cura Pedro María Ramírez, que va a ser beatificado durante la visita del Papa a Colombia, que fue linchado tras la muerte de mi padre en Armero por haber estado implicado en atizar a los conservadores contra los liberales gaitanistas para que los mataran. Este hombre llegó a tener armas en su propia casa que incluso entregaba a esos grupos que actuaban contra los liberales. Fue un agente del paramilitarismo en Armero y estaba implicado en numerosos asesinatos de gaitanistas.

En este país, la Iglesia católica ha sido tradicionalmente de las ideas más reaccionarias y retrógradas, habiendo incluso participado junto con el Estado en el ejercicio de la violencia. La responsabilidades de muchos crímenes llegan claramente a la jerarquía eclesiástica. La Iglesia católica ha jugado un papel criminal en Colombia, incluso en las jornadas previas y después del 9 abril de 1948, cuando asesinaron a Gaitán. Han traicionado el pensamiento de Jesucristo en el sentido del amor al prójimo y de la defensa de los más débiles.

R.A.:¿Por qué cree que el Papa se ha metido en este laberinto?

C.G.:Porque en el Vaticano se tejen muchas conspiraciones. El Papa está caminando en este asunto de las beatificaciones sobre un campo minado y tiene muchos enemigos dentro de la Iglesia que conspiran contra él. Pero ahora, nosotros, en Colombia estamos trabajando para que conozca la trampa que le han tendido los sacedortes más derechistas y uribistas del país. Incluso tengo noticias de que varios sacerdotes y el ya citado Libardo Ramírez han estado en reuniones convocadas por Alvaro Uribe. Están manipulando descaradamente al Papa para desprestigiarle porque las cosas que está planteando ahora no les conviene a este sector reaccionario de la Iglesia. No olvidemos que este Papa, como Jesucristo, ha roto paradigmas siguiendo sus palabras de defender a los más pobres, mientras que los que le han tendido esta trampa están en la dirección contraria. Pese a todo, espero que cuando el Papa comprenda la dimensión del error y la trampa que le tendieron corrija lo que está haciendo. Debería destituir a los responsables de este desatino que supone esta beatificación a la que me he referido.

R.A.:Finalmente, ¿hacia dónde va Colombia?

G.G.:En Colombia lo que está pasando ahora es que la gente no cree ya en nada, ni en sus líderes, ni en las instituciones, ni en los partidos políticos tradicionales -conservadores y liberales-. Los dos grandes partidos están muertos y no representan a nadie. Los liberales están fuera de juego, están acabados. Se apela, por tanto, ahora al sentimiento religioso, que es el gran refugio de la gente en tiempos de crisis. Se vive una grave crisis y lo que padecemos en Colombia es que la estructura social se perpetúa por décadas, en el sentido de que los ricos de siempre son cada vez más ricos y los pobres, más pobres. Nada ha cambiado. La concentración de la riqueza cada vez es mayor en Colombia y se hace, se permite, de una forma escandalosa mientras convive con una pobreza brutal de la mayoría de la población. Pero como le he dicho antes, en otra parte de esta entrevista, creo que a la larga el capitalismo tal como lo hemos conocido hasta ahora acabará implosionado como fruto de sus contradicciones. Sobrevivirá algún tiempo, pero el capitalismo es un enfermo terminal que no morirá mañana pero no tiene futuro, acabará estallando y provocará una grave crisis que la padeceremos todos. No soy tan optimista como algunos con respecto al futuro ni de Colombia ni del mundo.


REFLEXIONANDO SOBRE CUBA Y VENEZUELA

R.A.:¿Qué percepción tiene ahora del modelo cubano y de todo lo que está ocurriendo en este país?

G.G.:  Cuba tiene grandes obras que destacar, entre las que se encuentran la salud, la educación y el nivel de escolarización del país, que es muy alto. La protección del medio ambiente también es ejemplar. Pero el manejo de la economía por parte del Estado, controlada totalmente y ahogando la iniciativa privada, es y será un desastre siempre. Haber suprimido la iniciativa privada a los ciudadanos y haberla querido sustituir por ese modelo centralizado, creo que ha sido un grandísimo error. Yo, además, tampoco estoy de acuerdo en el partido único; me parece muy importante que exista una oposición para poder corregir errores. La competencia política, si es sana y honesta, siempre es muy positiva para un país y aporta creatividad.

También defiendo la libertad de pensamiento, pienso que el pensamiento único es una idea absolutamente abonimable. Creo que la influencia del pensamiento marxista en la revolución cubana dañó a ese gran proyecto, pero, si se es pragmático, hay que reconocer que no tenían otra posibilidad ya que tenían encima a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a los Estados Unidos. Buscaron un apoyo político para su revolución y lo encontraron en la extinta Unión Soviética. Así, el proceso cubano en manos de los comunistas, que eran los aliados de los soviéticos, y la revolución acabó en lo que es definitivamente hoy. Pudo haber sido una tercera vía para el continente pero finalmente acabó siendo un proyecto comunista en lo político y en lo económico, constituyendo un retroceso en lo que fue inicialmente. Además, como ya he dicho antes, la centralización y estatalización de la economía constituyó un fracaso sin género de dudas.

¿Existía otra alternativa distinta a la que eligieron los cubanos? Creo que no. Pero eso tampoco excluye que el modelo capitalista basado en la globalización entre en crisis y llevará indefectiblemente a la implosión del capitalismo, entrando en un periodo muy difícil y de muy pocas posibilidades para la lucha de los pobres porque la lucha guerrillera ya se agotó, la lucha electoral ofrece pocas posibilidades y solamente quedaría el camino del terrorismo, que sería en sí mismo terrorífico utilizarlo. Pasaremos tiempos muy difíciles, ya lo verá.

En el caso de Colombia, soy muy pesimista con respecto al proceso de paz porque llevó a las guerrillas, a las FARC, a desmovilizarse en muchas zonas mineras y en otras zonas sensibles para la economía. Este gobierno tiene un proyecto capitalista que pasa por las ideas globalizadoras y su fin último con el proceso tenía más que ver con ese proyecto que con la búsqueda de la paz. Necesitaban el proceso de paz para cumplir con las metas que tiene su proyecto económico de control de los medios de producción y de la economía.

R.A.:¿Cómo examina la crisis de Venezuela, creo que puede acabar en una cofrontación civil?

G.G.: Creo que sin duda hay ese riesgo de confrontación civil, pero también hay agentes externos interesados en desestabilizar Venezuela, como ha ocurrido en otras partes del mundo donde han intervenido las grandes potencias y más concretamente me quiero referir a Oriente Medio. Se está generando un conflicto artificialmente en Venezuela y eso también tendrá efectos negativos en Colombia. Es probable, que a la larga, si pasa algo en Venezuela, nos veamos implicados en esta crisis.


LA IZQUIERDA COLOMBIANA

R.A.:¿En qué falló la izquierda colombiana que nunca fue capaz ni por la vía política ni de las armas llegar al poder?

G.G.: La oligarquía colombiana nunca aceptó ni acepta aún hoy la alternancia en el poder y cuando está punto de suceder algo así, de producirse un cambio, es capaz de eliminar físicamente a quienes consideran sus enemigos. Así ocurrió con mi padre, que estaba ad portas de llegar al poder y amenazaba su status quo, sino que acaban generando una matanza, un genocidio. El instrumento de lucha, de mantenimiento en el poder, de la oligarquía colombiana es el asesinato en masa y planificado. Utilizan los magnicidios y el genocidio para acabar con cualquier expresión que cuestione su poder. ¿A esa forma de actuar cómo se le puede enfrentar? Pues solamente con la vía armada, como hicieron las FARC y otros grupos, pero tampoco perdamos de vista que la violencia todavía continúa en Colombia, ya que el Ejército de Liberación Nacional (ELN) permanece activo y alzado en armas. Creo, además, que el proceso de negociación con el ELN va a ser mucho más difícil que el logrado con las FARC.

Turquía, tu viaje puede acabar en pesadilla

Por Ricardo Angoso, 9 Septiembre 2017 4:46

El proceso kafkiano de los Diez de Estambul

Diversas ONG denuncian las condiciones carcelarias y las irregularidades judiciales en el caso de una decena de defensores de los derechos humanos, entre ellos la directora de Amnistía Internacional en Turquía y dos activistas europeos

Nejat Tastan no se explica por qué está en libertad. Del mismo modo, tampoco entiende las razones por las que sus compañeros se encuentran en prisión. Todo lo que rodea el proceso en el que está imputado está lleno de anomalías y, a medida que avanza el tiempo, adquiere dimensiones que harían que las tramas de Franz Kafka se quedasen en relatos infantiles. Tastan, de 53 años y coordinador del Observatorio por la Igualdad de Derechos, forma parte de los llamados Diez de Estambul, un grupo de activistas de derechos humanos que fue detenido el pasado mes de julio en la isla estambulí de Büyükada cuando asistía a un seminario. De ellos, ocho están actualmente encarcelados -incluida la directora de Amnistía Internacional en Turquía, Idil Eser, y los activistas Peter Steudtner (de nacionalidad alemana) y Ali Gharavi (ciudadano sueco)- y otros dos en libertad con cargos. “Por qué ellos están dentro y yo fuera, escapa a mi comprensión”, afirmó Tastan.Un cartel en Francia llama a la liberación del periodista francés Loup Bureau, detenido en Turquía.

Un cartel en Francia llama a la liberación del periodista francés Loup Bureau, detenido en Turquía. LOIC VENANCE AF
“Desde que la policía entró en nuestra reunión gritándonos que nos pusiésemos contra la pared hasta ahora, el proceso está plagado de irregularidades”, denunció Tastan este viernes en una rueda de prensa en Estambul en la que varias organizaciones de defensa de derechos humanos exigieron la liberación de sus colegas y denunciaron las condiciones “ilegales” en las que son mantenidos en prisión. Ya la propia captura de los Diez de Estambul levanta sombras de duda pues la orden de detención se emitió cinco horas después de que los activistas fuesen apresados; según la versión oficial, porque se habían reunido para conspirar contra Turquía. La Fiscalía de Estambul les imputa el genérico cargo de “colaborar con organización terrorista sin ser parte de ella”. Pero tan genérico es el cargo que, según uno de los abogados de la defensa, en la investigación policial sólo figura la letra A como nombre de la organización terrorista a la que supuestamente habrían ayudado.

El objetivo principal de la redada, según ha trascendido en algunos medios, sería el activista Peter Steudtner, cuya detención -junto a la de otros dos periodistas de nacionalidad germana- ha sido definida por algunos líderes políticos de Alemania como una “toma de rehenes” que intercambiar en el marco de la crisis política entre los gobiernos de Berlín y Ankara. Por ello, Alemania ha recomendado a sus ciudadanos que no viajen a Turquía, pues, en su opinión, podrían ser sometidos a arrestos arbitrarios.

Los abogados de los Diez de Estambul sostienen que no hay pruebas que demuestren las acusaciones hechas a sus clientes, si bien se quejan también de que no han tenido acceso a los documentos de la Fiscalía, pues se ha decretado el secreto de sumario. Hecho que no ha sido óbice para que parte del acta de acusación se filtrase a la prensa progubernamental turca que la ha “utilizado para una campaña de difamación” contra los imputados, en palabras de Feray Salman, de la Plataforma Unida de Derechos Humanos (IHOP), y que ha incluido numerosas portadas en las que se pinta a los activistas como “espías” y “terroristas”, pasando por alto la presunción de inocencia que garantizan las leyes turcas.

Deha Boduroglu, del equipo legal que defiende a Gharavi y Steudtner, denuncia que las condiciones carcelarias en que son mantenidos los ocho detenidos son “ilegales” y violan los derechos de los presos. Por ejemplo, se les impide participar en las actividades de las prisiones o usar sus instalaciones deportivas; se les ha prohibido recibir y emitir correspondencia y se ha restringido a una hora a la semana el contacto con su abogado, que además es grabada por las cámaras y vigilada por un funcionado de prisiones. “Esto, según la normativa del estado de emergencia vigente, sólo puede hacerse si hay una decisión judicial de por medio y este no es el caso”, critica el letrado.

Por si fuera poco a Gharavi y Steudtner se les obliga a hacer todas sus peticiones en turco, lengua que desconocen, y todos los diccionarios que los abogados han intentado hacerles llegar han sido requisados. “Ali (Gharavi) está internado con otro preso que no sabe inglés y no se le ha garantizado el tratamiento médico a sus problemas físicos y psicológicos (ciática y crisis de ansiedad)”, se queja Boduroglu: “Lo que se intenta hacer es someterlo a un régimen de aislamiento y tortura psicológica que responde a órdenes desde arriba, porque los guardias se comportan con él correctamente”. El temor del abogado es que, como ha ocurrido en otros procesos de contenido político en los últimos tiempos en Turquía, el periodo de detención se alargue durante meses como una forma de castigo. “Todas nuestras peticiones al juez son desoídas, por eso hemos apelado al Constitucional y hemos preparado también peticiones al Tribunal Europeo de Derechos Humanos y al relator de la ONU para derechos humanos”, añade.

Los compañeros de los Diez de Estambul creen que este proceso, como las investigaciones abiertas contra más de 100.000 ciudadanos turcos y la detención de 50.000 personas durante el último año, está destinado a acallar las voces críticas con el presidente Recep Tayyip Erdogan. Pero Tastan no se arredra: “Aunque vivamos bajo estado de emergencia, eso no significa que no haya leyes. Se debe seguir respetando el proceso democrático. Y nosotros seguiremos defendiendo los derechos humanos”.

Colombia, entre el atraso secular y la mafia

Por Ricardo Angoso, 3 Septiembre 2017 11:53

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Por: William Ospina (EL ESPECTADOR)

Ellos

Han tenido por 150 años el país en sus manos, y somos el cuarto país más desigual del planeta, después de Suráfrica, Haití y Honduras.

Tuvimos agricultura: la eliminaron, y ahora hasta el maíz lo importamos. Tuvimos industria: la cerraron, y ahora Colombia tiene que importarlo todo. ¿Pero con qué compramos si no producimos?

Han aceptado de los poderes multinacionales la orden de reducir nuestra actividad a la economía extractiva, como en el siglo XVI; ahora, cuando ya las riquezas guardadas en la tierra hay que extraerlas fracturando los montes, destruyendo los suelos y envenenando las aguas.

Ellos son los que deciden, son los que mandan, son los que supuestamente saben; ellos son los que odian, y día tras día nos dicen a quién hay que odiar para que ellos puedan ser eternos.

Hace setenta años utilizan la guerra para algo que no es mejorar el país. ¿Hoy qué pueden mostrar? Estamos sin agricultura, sin industria, sin trabajo, con una educación que no entiende lo que lee, con una salud de limosna, sin seguridad, sin futuro, en manos de una dirigencia que gasta todos los recursos en reelegirse, y que tiene el presupuesto lleno de venas rotas de corrupción por las que se va nuestra sangre.

En ambos bandos hoy enfrentados militan los viejos apellidos del poder: los Santos y los Lleras, los Holguín y los Caro, los Uribe y los Pastrana, los Mosquera y los López. Qué fácil les resulta hacer la guerra: para la guerra no necesitan plebiscitos, ni convocar acuerdos, ni diseñar presupuestos a pesar de ser tan costosa; pero qué difícil les resulta hacer la paz, ahí sí resultan llenos de titubeos y de escrúpulos constitucionales.

Para hacer la guerra nunca requieren filigranas jurídicas: para hacer la paz todo es un laberinto sin luces. La paz que salva vidas les despierta infinitos desacuerdos, la guerra que consume gente pobre la declaran con una facilidad asombrosa.

El 2 de octubre las mayorías se negaron a creerles a las ilusiones del Sí y a las confusiones del No. Santos pudo haber logrado una mayoría abrumadora: pero su desconfianza de la gente hizo que la comunidad nunca fuera convocada más que a ser testigo lejano y aplaudir los acuerdos. Pero la paz es de la gente y sólo puede construirse con la gente. Las ilusiones llenas de secretos se terminan en lágrimas.

En Colombia sólo un 20 por ciento está incluido, está formalizado. Leer los acuerdos de La Habana, que vuelven a formular como promesas un montón de cosas que ya están consagradas en la Constitución, sólo sirve para comprobar que lo que hay escrito en la Constitución no se cumple. Todos sabemos a qué grados de ineficiencia puede llegar aquí la protección de los derechos y la justicia. Pero en cambio hay que ver a los políticos atravesando incisos, oponiendo la máquina de una legalidad que siempre fue tramposa, cuando se trata de impedir que algo cambie.

Lo que en el fondo quieren impedir es que Colombia se sienta dueña de sí misma. Nunca se había visto una situación más incomprensible: la guerrilla quiere dejar de hacer la guerra, y los dueños del país no se ponen de acuerdo para aceptarlo.

Si queremos saber dónde están los responsables de la guerra, los que más se beneficiaron de ella, basta ver quiénes son los que hoy forcejean por imponerse en los acuerdos, porque todos manejan una agenda secreta, un libreto que no puede decirse.

Colombia tiene la mitad de su territorio en el segundo día de la creación. Lo que se está decidiendo es si esas riquezas serán manejadas por la vieja casta centralista o por la nueva casta facciosa, para deleite de las multinacionales frente a las cuales ellos no tienen ningún desacuerdo. Ambas saben besar al poder mundial en la boca, pero les cuesta unirse, a no ser que nos vean unidos. Quizá en ese momento se darán un abrazo instintivo.

Hace 68 años murió Jorge Eliécer Gaitán. Fue la última vez que el pueblo colombiano tuvo una esperanza. Con estas largas guerras han logrado tres cosas: que tuviéramos miedo de tener esperanzas, que aprendiéramos a odiarnos y a recelar los unos de los otros, y que ya no nos creyéramos capaces de reemplazarlos, para construir de verdad la grandeza de este país. Sin la tutela de las castas guerreras, del santanderismo leguleyo, del fanatismo que no ve la religión como un ejemplo de moral para la convivencia sino como una escuela de intolerancia.

La historia nos está enviando un mensaje: “Olvídense de Santos y de Uribe, olvídense de esa clase política que en tantas décadas no ha sido capaz de arreglar el país, que al contrario ha abusado de su confianza y de su esperanza, esa clase política que ahora forcejea, cuando podríamos estar a las puertas de la reconciliación, mirándose con odio, contagiando ese odio, preocupada sólo por saber quién se va a quedar con el tesoro”.

¿Seguiremos sentados y cruzados de brazos esperando el país que van a diseñar para nosotros? ¿Suplicando la paz que sólo los que no hemos hecho la guerra podemos hacer? ¿Por qué no nos atrevemos a ser algo por nosotros mismos: la voz de un pueblo alegre, pacífico, laborioso, creador, cansado de guerras, de exclusión y de corrupción? Ese pueblo que nunca decidió, pero que siempre supo hacer músicas y relatos, carnavales, recetas, proezas del deporte sin ayuda de nadie, conocimiento de la selva y del río, esas gentes pobres que a golpe de necesidad fueron las que abrieron este país al mundo.

Rompamos los barrotes del miedo. Que comience la fiesta de la democracia. Que dictemos por fin una ley que se cumpla, una ley que sea válida para todos y que no caiga con su peso sólo sobre los débiles y los humildes. Porque ya es hora de decir que no se trata sólo de que el ciudadano respete la ley, sino sobre todo de que la ley respete al ciudadano.

No más impuestos para la corrupción: un orden social verdadero para la paz, para la convivencia, para el abrazo de la sociedad, para el diálogo creador con un mundo en peligro.

La paz no se hace para los políticos y para la guerrilla: se hace para el país.

Seamos más que ellos. Hagámoslo nosotros.

¿Tiene futuro Colombia?

Por Ricardo Angoso, 31 Agosto 2017 16:43

COLOMBIA, ¿UN PAÍS SIN FUTURO?:dscn14501

DEL ASESINATO DE GAITÁN AL SIGLO XXI

POR RICARDO ANGOSO

El 9 de abril de 1948 después del mediodía asesinaron, en el centro de Bogotá, a Jorge Eliécer Gaitán, un caudillo liberal carismático, controvertido y que había sido casi todo en la política de su país. Arrastraba a millones, tenía una oratoria incendiaria y sus discursos causaban un fuerte impacto, especialmente en la oligarquía colombiana, a la que fustigaba sin compasión, y en los conservadores, sus adversarios políticos de siempre. A nadie dejaba indiferente su vehemencia y la pasión con la que exponía de sus ideas. Fue, quizá sin saberlo, uno de los primeros populistas del siglo XX. Cuando lo mataron, Gaitán tenía numerosos enemigos en la sociedad colombiana de entonces, pero también en el exterior.

Eran los tiempos de la Guerra Fría y América Latina era el patio trasero de unos Estados Unidos que no pensaban dejar que el comunismo floreciera en las puertas mismas de su nación. Gaitán pudo haber sido asesinado por cualquiera de esos enemigos; su magnicida, Juan Roa Sierra, fue despedazado tras el crimen por una turba irracional, desenfrenada y salvaje tras el crimen. De su forzado silencio nacieron numerosas elucubraciones, teorías fantasiosas, tramas novelescas y absurdas conspiraciones. Pero nada de nada es serio y cierto, sólo la sombra de la duda y la sospecha de la traición más cercana.

Una vez muerto Gaitán, Colombia despertó por un instante fugaz con una ira, un odio y una violencia irracional que quizá dormía desde hacía siglos escondida en la lacerante noche de los tiempos en que se veía sumida esta nación siempre alertagada, aplatanada, sometida y oprimida por los poderosos. El Bogotazo destruyó una buena parte del patrimonio histórico de la capital, causó miles de muertos, llevó a Colombia al borde de la guerra civil, sembró las semillas para una violencia que dura hasta hoy y destrozó las expectativas para que el país se hubiera convertido en un sistema político moderno, desarrollado y civilizado.

Desde entonces, desde ese instante en que sonaron los cuatro balazos en la carrera Séptima que asesinaron al caudillo liberal -¡mataron a Gaitán”, gritaban las masas enloquecidas ese día- aparecieron en Colombia casi todos los grandes males que nos asolan hasta hoy.  La pesadilla, tras la primera conmoción, apenas comenzaba y nadie pudo imaginar entonces que lo peor estaba por llegar, que aquella muerte y sus consiguientes males eran tan sólo el preludio de la gran tragedia que se abatiría en el país en las próximas décadas.

DE LA IRRUPCIÓN DE LAS GUERRILLAS AL TRIO CALAVERAS

Irrumpieron en las selvas, montañas y veredas las guerrillas gaitanistas; el gobierno conservador fue incapaz de atender las demandas necesarias que el país exigía en las calles; los militares auparon al poder al general Rojas Pinilla; después la oligarquía bogotana le desalojó de Casa Nariño y le mandó al exilio; se fundó el inútil Frente Nacional -que ni era un frente propiamente dicho ni, por supuesto, nacional-; los partidos tradicionales, el liberal y el conservador, se repartieron durante años el poder, los privilegios, las prebendas, las embajadas y los negocios; ambos juntos, pues eran la misma inmundicia, les robaron las elecciones a la ANAPO y después se sucedieron, como en una opera bufa interminable, varios presidentes de la misma catadura política, moral y ética: una cuadrilla de rufianes dedicados al saqueo de las arcas del Estado y entregados al servicio, como vulgares lacayos, de una oligarquía voraz, rapaz, egoísta e incapaz de compartir una parte de sus dividendos con un pueblo hambriento y cansado de esperar en la cola de la historia. Luego llegó el trío calaveras, los presidentes Gaviria, Samper y Pastrana, la guinda de la tarta que le faltaba a Colombia tras décadas de atraso secular, subdesarrollo crónico y ausencia de un proyecto colectivo. Más de lo mismo: una mierda, vamos a ser claros.

Unos años de Uribe, con ciertos avances en seguridad y atisbos de poner coto a tanto despropósito, acabaron como el rosario de la aurora que se dice vulgarmente y nos trajeron a ese tahúr del Misisipí que es el presidente Santos. El hombre que convirtió a la paz en la llave de Mándala que debería abrir las puertas del universo y resolver de una vez por todas los problemas de Colombia. Pero nada de eso llegó, sino que tuvimos que conformarnos con una economía devastada, una paz sin discípulos, una corte de aduladores y lameculos a sueldo que dicen ser el gobierno de la patria, una nación sin esperanza y los jóvenes huyendo ante la falta de expectativas al grito de ¡sálvese quien pueda! Nada de nada, nada de ti, nada de mi, una brisa sin aire, como dice la letra de la cantante española Cecilia. Tan sólo el desolador triunfo de la vacuidad en todos los sentidos y la exhibición de una superficialidad rayana en la estupidez, los dos rasgos definitorios de la peor oligarquía de América Latina, en palabras del dictador Hugo Chávez, que a veces hasta atinaba a decir algo sensato en medio de sus interminables bravatas y majaderías.

El sueño de un verdadero cambio, tal como lo soñara Gaitán, chocó con la realidad. El régimen del que hablaba Gómez sigue habitando entre nosotros y goza de una salud notable; sigue mostrando una fortaleza inextinguible para destruir los mejores talentos y aupar a los mediocres y  a los más ineptos a las copas del poder. Podría haber sido otro destino el que le esperaba a Colombia, pero no fue así y ese es el mundo, amigo, que decía el poeta García Lorca. En  lugar de esa esperanza de Gaitán, para desgracia de todos, quedó esta caricatura burlesca, deformada, ridícula, patética e injusta que es el sainete político que se representa en este país desde hace décadas y que algunos llaman -sin sonrojarse- democracia porque sacan cada cuatro años unas urnas polvorientas de unos almacenes para que voten sus resignados súbditos. Qué tristeza.


Torturas, represión y hambre en la Venezuela de Maduro

Por Ricardo Angoso, 30 Agosto 2017 22:36
“LA DEMOCRACIA ESTÁ APENAS VIVA”

La ONU apunta a posibles ejecuciones y desapariciones forzadas en Venezuela

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos denuncia posibles ejecuciones extrajudiciales y casos de desapariciones forzadas durante las protestas antigubernamentales

Foto: Un vehículo de las fuerzas de seguridad arrolla a unos manifestantes durante enfrentamientos en Caracas. (Reuters)Un vehículo de las fuerzas de seguridad arrolla a unos manifestantes durante enfrentamientos en Caracas. (Reuters)

Ejecuciones extrajudiciales, desapariciones, torturas… Un informe de la ONU documenta “exhaustivas” violaciones de derechos humanos y un uso excesivo de la fuerza “generalizado y constante” contra los manifestantes por parte de los cuerpos de seguridad de Venezuela. La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH) ha apuntado hoy a posibles ejecuciones extrajudiciales y a varios casos de desapariciones forzadas durante las protestas antigubernamentales, que estallaron tras la decisión del Supremo de anular la Asamblea Nacional, de mayoría opositora.

Las acciones de las fuerzas de seguridad evidencian “una política para reprimir a la disidencia política e infundir miedo“, según la ACNUDH, que pide al Gobierno de Nicolás Maduro que libere a los manifestantes detenidos arbitrariamente y que ponga fin al empleo de tribunales militares para juzgar a civiles. Ayer, la Asamblea Nacional Constituyente aprobó un decreto para someter a juicio por “traición a la patria” a los líderes opositores que han apoyado la imposición de sanciones económicas por parte de EEUU.

“Con el paso del tiempo, hemos visto la erosión de la democracia en Venezuela y lo que está ocurriendo aumenta la impresión de que se está exprimiendo lo que queda de vida democrática. La democracia está apenas viva, si es que sigue viva”, ha comentado hoy el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, durante la presentación del informe.

ALICIA HERNÁNDEZ. CARACAS

En cuanto al uso de armas contra los manifestantes, “la ACNUDH llegó a la conclusión de que las fuerzas de seguridad emplearon sus armas de servicio durante las manifestaciones, causando la muerte de 27 manifestantes”, señala el informe definitivo sobre las supuestas violaciones cometidas entre el 1 de abril y el 31 de julio, periodo en el que murieron un total de 124 personas. De las 124 muertes relacionadas con las manifestaciones que el Ministerio Público ha investigado, las fuerzas de seguridad son responsables de al menos 46, de los que dos se produjeron por inhalación de gases lacrimógenos, uno por perdigones de plástico, 14 por perdigones y “metras” (canicas), dos por el impacto de cartuchos de bombas lacrimógenas u otros y 27 por armas de fuego.

Las fuerzas de seguridad sometieron a los detenidos, incluidos niños, a tratos inhumanos o degradantes, equivalentes a actos de torturaLa ONU ya adelantó el pasado día 8 las conclusiones preliminares de su investigación, la cual efectuó mediante 135 entrevistas a testigos desde Panamá y Ginebra, dado que no tiene acceso al país. Naciones Unidas recuerda que las armas de fuego nunca se deben emplear para dispersar una manifestación y que el disparo indiscriminado contra una multitud siempre es ilegal. “El homicidio intencional perpetrado con armas de fuego u otras armas menos leales, a menos que sea estrictamente inevitable para proteger la vida humana, contraviene las normas internacionales y equivale a un uso excesivo de la fuerza y, posiblemente a una ejecución extrajudicial”, señala.

Naciones Unidas ha señalado que hacen falta más pesquisas para determinar si en Venezuela se han cometido crímenes contra la humanidad. No obstante, espera que su informe “sirva para la rendición de cuentas y como tal esperamos que sea empleado extensamente, incluido por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA)”. Ante la constatación de todos estos abusos, la ACNUDH tambien pide al Consejo de Derechos Humanos y a la Asamblea General de la ONU que consideren “adoptar medidas” para evitar un mayor deterioro de las libertades fundamentales en Venezuela, y solicita a Caracas que le dé nuevamente acceso al país.

La OEA anunció en julio que comenzará en septiembre una serie de audiencias para determinar si hay base para que alguno de los Estados miembros del organismo lleve al Gobierno de Nicolás Maduro ante la Corte Penal Internacional (CPI), y lo hará con el asesoramiento de un exfiscal de ese tribunal, el abogado argentino Luis Moreno Ocampo.

Los casos de tortura

La ACNUDH también ha registrado “varios casos de desapariciones forzadas”, una forma particularmente agravada de detención arbitraria, pero ha podido determinar el paradero de todas las personas cuyos casos fueron documentados. Según la ONG Foro Penal Venezolano, 5.051 personas, entre ellas 410 niños, fueron detenidas entre el 1 de abril y el 31 de julio, fecha esta última en la que seguían arrestadas 1.383 personas. Al menos 609 civiles detenidos tuvieron que comparecer ante tribunales militares, por lo general aquellos considerados opositores.

5.051 personas, entre ellas 410 niños, fueron detenidas entre el 1 de abril y el 31 de julio, fecha en la que seguían arrestadas 1.383En casi todos los casos de detención, las fuerzas de seguridad sometieron a los detenidos, incluidos a los niños, a una o más formas de tratos crueles, inhumanos o degradantes, equivalentes en varios casos a actos de tortura, según ya había adelantado la ONU. El organismo sostiene que los casos más graves fueron responsabilidad del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y de la Guardia Nacional Bolivariana (Policía militarizada). A muchos detenidos les propinaron fuertes palizas en todo el cuerpo, incluidos los genitales, y a un hombre lo esposaron y suspendieron de la tubería de un tanque de agua durante nueve horas y lo golpearon sin interrupción.

Otras personas sufrieron quemaduras de cigarrillos, fueron obligados a arrodillarse por largo tiempo o a escuchar canciones y consignas progubernamentales durante horas. En uno de los casos más graves se utilizaron descargas eléctricas, pero la ACNUDH también documentó casos en los que las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos y otros productos químicos en espacios confinados o los aplicaron directamente a las vías respiratorias de los detenidos para estimular su asfixia.

¿Democracia a la turca? No, gracias

Por Ricardo Angoso, 29 Agosto 2017 13:23

TURQUÍA, RUMBO A LA DICTADURA

Turquía: Cómo acabar con la libertad de prensa en diez años

Bloqueo de páginas web, cierre o incautación de medios, persecuciones y agresiones a periodistas son algunos de los instrumentos empleados por el Ejecutivo de Erdogan para acallar a las voces críticas

Un hombre alza una copia del diario ‘Cumhuriyet’ con una palabra en la portada que se podría traducir como “Libertad”, durante una manifestación frente a un tribunal de Estambul /AFP (OZAN KOSE)

Por JAVIER OLIDEN

“Supongo que quien firmó esta exclusiva pagará un alto precio por ello”, declaró Tayyip Erdogan, días antes de impulsar una querella criminal contra el director del periódico Cumhurriyet, en la que se pedía cadena perpetua. La exclusiva en cuestión demostraba como los servicios secretos turcos estaban introduciendo armas y combatientes en Siria, hecho que había sido negado por el propio Erdogan. Cumhurriyet continuó cubriendo la noticia y a los pocos meses su director entraba en prisión acusado de espionaje, revelación de secretos y, cómo no, ser miembro de un grupo terrorrista.

Turquía nunca ha sido el país de la libertad de prensa. En su historia moderna este hermoso país, lleno de culturas y de historia, ha sido gobernado por varias juntas militares, y jamás ha sido amigo, por ejemplo, de la transparencia informativa sobre el conflicto kurdo.

Por ser un puente entre Europa y Oriente Próximo, la República Turca siempre ha estado a la búsqueda de un equilibrio entre el laicismo y el islamismo. Cuando Erdogan se convirtió en Primer Ministro, hace ya catorce años, muchos creyeron que empezaba una buena época para los Derechos Humanos. Él mismo había sufrido la censura, condenado en 1998 por recitar en público un poema de corte yihadista. Y durante algunos años parecía que soplaban buenos tiempos para la libertad de expresión. Las cifras macroeconómicas además funcionaban, incluso después de la quiebra de Lehman Brothers en 2008. Pero el equilibrio entre religión y laicismo es difícil, sobre todo cuando se ve mezclado con la adicción al poder.

El equilibrio entre religión y laicismo es difícil, sobre todo cuando se ve mezclado con la adicción al poder

Freedom House sitúa el deterioro de la libertad de expresión en Turquía a partir del 2007, y en el 2012 era ya el país con más periodistas en prisión del mundo. Pero hay tres momentos que marcan especialmente el deterioro de la libertad de expresión: Las protestas del parque Gezi en 2013, las elecciones generales en 2015 junto al carpetazo al proceso de paz con el PKK , y el intento de golpe militar en 2016 con su posterior purga.

Muchas de las mejoras que hasta entonces se habían registrado tenían como aliciente el proceso de ingreso en la Unión Europea. Pero este proceso se caracterizaba por su lentitud. Y con el boom económico Turquía se inclinó por convertirse mejor en una potencia regional.

Varias presonas muestran el lema “Cumhuriyet no se silencia” durante una concentración delante del Palacio de Justicia de Estambul (Turquía) hoy, 24 de julio de 2017. Empleados del diario se sientan en el banquillo de los acusados hoy acusados de colaborar con una organización terrorista que conlleva penas de hasta 43 años. La policía detuvo al editor jefe Murat Sabuncu, y al columnista Hikmet Cetinkaya, del diario Cumhuriyet, y emitió trece órdenes de arresto contra periodistas y ejecutivos durante una operación policial el 31 de octubre de 2016. EFE/Erdem Sahin

El Código Penal y la Ley Antiterrorista son los instrumentos más utilizados para atacar la libertad de expresión en Turquía. El primero es especialmente restrictivo, y la segunda especialmente vaga.

Con la Ley Antiterrorista se han penalizado acciones no violentas, y a menudo sostener causas (los derechos de la minoría kurda), que sostengan también organizaciones ilegales, como el PKK, es presentado como prueba culpatoria. El Código Penal es el instrumento habitual con el que se acusa por difamación, que en concreto por difamación al Presidente de la República, tenía el año pasado a 18 personas en prisión. El Código Penal permite también imponer un silencio informativo sobre los detalles relativos a atentados terroristas.

El Código Penal y la Ley Antiterrorista son los instrumentos más utilizados para atacar la libertad de expresión en Turquía

Las webs bloqueadas en Turquía son decenas de miles, y desde hace dos años no es necesaria una orden judicial para bloquear un sitio preventivamente. Youtube, Facebook o Twitter han sido habitualmente bloqueadas en momentos de protestas y violencia política. A Junio de este año Wikipedia llevaba dos meses bloqueada. A raíz de una negativa a retirar información sobre la relación de Turquía con grupos yihadistas en Siria y con estados fundamentalistas, las autoridades decidieron bloquear la enciclopedia entera. Desde el año pasado bloquear toda la red por motivos de seguridad nacional ha pasado a ser legal.

Inmediatamente después del intento de golpe militar se cerraron por decreto 16 canales de televisión, 23 emisoras de radio, 45 periódicos, 15 revistas y 29 editoriales acusación de vínculos con el presunto organizador del golpe, y después los cierres se extendieron arbitrariamente a los medios de izquierdas o a los kurdos, incluyendo su canal de programación infantil. Algunas de estos cierres, como el del diario Zaman, pudieron verse en directo, con la policía entrando en plena emisión frente a un equipo de periodistas llenos de coraje.

Otra estrategia habitual durante estos años ha sido la no renovación de contratos para la emisión a través del único satélite nacional, Turksat. Estas denegaciones de servicio no necesitaban estar justificadas, y canales que emitían en kurdo a través de otros satélites, el francés eutelsat, han visto también denegada su emisión cuando la autoridad turca de medios (RTÜK) se lo ha propuesto.

Erdogan habla en una reunión de su partido, el AKP /REUTERS (Murad Sezer)

Erdogan ya manifestó públicamente que cuando determinada información no le gustaba telefoneaba a los propietarios del medio

La propiedad de los medios en Turquía está fuertemente concentrada en pocas manos, a menudo grandes grupos empresariales con presencia en otros sectores clave de la economía como infrastructuras, minería o turismo, y cuyos intereses dependen en buena parte de licitaciones estatales. Ciertas políticas editoriales podrían poner en riesgo estos intereses económicos, y Erdogan ya manifestó públicamente, durante una elecciones, que cuando determinada información no le gustaba telefoneaba a los ejecutivos propietarios del medio.

En otras ocasiones el camino escogido para doblegar a un medio incómodo con el poder ha sido abrirle una inspección de hacienda e imponerle una multa desproporcionada, es lo que le ocurrió al grupo Dogan, tras cubrir sus medios unos casos de corrupción relacionados con la familia del Presidente. Suceden también incautaciones de medios, que son colocados bajo la gestión de administradores estatales, o llevados directamente a subasta pública.

Extracto de una viñeta de una campaña de Amnistía Internacional por la libertad de prensa en Turquía /Stephan Simanowitz

Este fue el caso de diario de tirada nacional Sabah. El medio pasó a ser controlado por un grupo de empresarios liderados por el yerno del propio Erdogan, y su línea editorial se transformó en una especie de portavoz del partido en el gobierno.El caso de Sabah ilustra la otra acción gubernamental que ha corrido paralela a la a la represión de voces críticas, y que ha conseguido crear un paisaje de medios privados afines al gobierno, al que a veces se denomina con la expresión “medios de la piscina”.

Esta enorme piscina incluye medios dispuestos a variar los porcentajes obtenidos en estudios de intención de voto durante elecciones, o la realización de entrevistas laudatorias al Presidente en momentos de crisis, entre otros favores que solicita el gobierno. En algunas conversaciones filtradas a la opinión pública se pudo escuchar como a propósito de un multimillonario concurso para la construcción del tercer aeropuerto de Estambul, el entonces Ministro de Transportes solicitaba a empresarios concursantes una aportación de 450 millones de dólares, que iría destinada a la compra de medios de comunicación.

Junto a esta piscina cabe situar a los los medios de titularidad pública, como la agencia de noticias Anadolu y el canal TRT, que durante los procesos electorales tiene por costumbre dedicar el espacio de emisión casi en exclusiva al partido gubernamental. Si a esto le añadimos el elevado grado de autocensura que el resto de medios acaban practicando tras años de persecución, el panorama general de medios de información en Turquía sólo puede ser alarmante.

Las cifras más optimistas de periodistas encarcelados son en torno a 80 a día de hoy

Se calcula que sólo tras el intento de golpe militar perdieron su trabajo 2.500 periodistas, y las cifras más optimistas de periodistas encarcelados son en torno a 80 a día de hoy. Siete han sido asesinados en los últimos diez años, a veces por acción del Daesh, otras por fuego cruzado, y en otras ocasiones sin que se conozca el motivo. Las agresiones son muchas, tanto durante la cobertura de situaciones críticas, como después de que Erdogan u otros altos oficiales públicos, hagan de algún periodista blanco de sus críticas.

A Can Dundar, el director de Cumhurriyet, un desconocido lo intentó asesinar fuera de los juzgados . Multitud de periodistas se han visto también imposibilitados de viajar al extranjero porque, al presentar su pasaporte en algún control fronterizo, éste había perdido su validez, al constar en el sistema informático un misterioso aviso de “pasaporte extraviado”.

Este mes de agosto 35 periodistas han sido arrestados al tener instalada en su teléfono una app de protección de datos, Byblock, que al haber sido utilizada por personas implicadas en el golpe militar, los vincula según las autoridades a éstos. Y este mes también un grupo de periodistas que han decido cubrir otro juicio contra los empleados del periódico Cumhurriyet, se han encontrado con que los “medios de la piscina” están organizando una sensacionalista campaña en su contra.

Manifestación en Estambul a favor de la puesta en libertad del periodista sueco-turco Hamza Yalcin, detenido en Barcelona. FP/ Ozan Kose

La prensa extranjera por su parte también ha recibido su dosis de represión. La deportación es desgraciadamente una práctica habitual. Der Spiegel, el mayor semanario europeo, apenas puede trabajar en Turquía, ya sea porque a su corresponsal se le niega la acreditación, ya sea por sufrir amenazas anónimas tras informar sobre temas relacionados con la familia de Erdogan. Deniz Yucel, corresponsal de Die Welt, está en prisión, y el freelance francés Loup Bureau, con experiencia en Ucrania, Pakistán y Egipto, también está entre rejas tras informar sobre temas kurdos.

Las persecuciones de periodistas no se circunscriben sólo al interior de sus fronteras. En los últimos tiempos Turquía echa mano también de la Interpol para perseguirlos más allá. En España Dogan Akhanli y Hamza Yamçil esperan que la Audiencia Nacional decida sobre su extradición a TurquíaEl primero fue puesto en libertad provisional por el juez Fernando Andreuel segundo lleva ya casi un mes en prisión y ha visto como la Audiencia rechazaba su recurso.

¿Por qué nos odian tanto?

Por Ricardo Angoso, 27 Agosto 2017 11:55

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La Diada del Terror: no a la islamofobia, sí a la hispanofobia

Mucho miedo, poca vergüenza y ninguna dignidad: ese podría ser el balance de la I Diada del Terror.

Pancartas en la marcha; saludo entre Rajoy y el Rey | EFE

Mucho miedo, poca vergüenza y ninguna dignidad: ese podría ser el balance de la I Diada del Terror o la Diada del Terrorismo del Año I de la Independencia Catalana, que, por otra parte, ha dejado nítidamente claro que ni Barcelona ni ciudad alguna golpeada por el islamismo terrorista necesita manifestaciones, porque la del Islam contra Occidente es una guerra y las guerras ni se hacen con flores ni se ganan con pancartas.

Otra cosa es que, como ayer, se quisiera negar la guerra que existe y se escenifique algo que no puede existir, que se actúe como si el terrorismo fuera materia opinable y la calle dictaminara si continúan matando o no por votación popular con los pies o concentración de manos blancas. Lo que ayer quedó claro en Barcelona es lo que en España deberíamos saber desde el asesinato de Miguel Ángel Blanco: las grandes manifestaciones sólo sirven para demostrar el estado de conmoción de la masa, que se agrupa y amontona para demostrar lo que niega: que está muerta de miedo. Y que sus dirigentes, tan asustados como ella, unen democráticamente su pavor al ajeno para diluir en un estado de confusión emocional sus responsabilidades.

Mariano, como si nada

No, no hacía falta ninguna manifestación contra el terrorismo. Y si la hubo fue para darles un alegrón a los terroristas, que pudieron comprobar la debilidad de España, y para que los golpistas del 1 de octubre entrenasen viendo lo mismo que mostraron a los islamistas: que España es el eslabón más débil de Occidente, de Daar al-Islam, de la tierra un día invadida por ellos y que están en camino de tomar otra vez. La operación no ha podido salirles mejor a los terroristas de hace una semana y a los golpistas de dentro de un mes. Enhorabuena a todos y a su road-manager Rajoy.

Porque este Gobierno dimisionario se ha arrastrado desde el día del atentado hasta ayer mismo, ha seguido diciendo que no pasa nada cuando pasa de todo y además ha arrastrado al Rey a una humillación que no es personal, porque personalmente ni el Rey ni el Presidente existen. Son sólo –y no es poco- representantes de todos los españoles, y como tales fueron afrentados por una banda organizada de golpistas que están envalentonados por la cobardía del Gobierno más estúpido del que exista memoria. Fue aún peor que la de hace tres años en el Nou Camp, cuando se pitó e injurió al himno que representa a todos los españoles y nadie se fue del palco.

Miedo, no: pánico al Islam

El miedo exhibido por la sociedad catalana, quizás la más cobarde de Europa junto con la vasca, que sostiene y soporta la dictadura nacionalista, logró convertir lo que, de ser algo, debería haber sido un acto contra el islamismo, que es lo que está detrás del terrorismo contra Occidente desde el 11S, en un acto contra lo que el pensamiento único progre llama islamofobia y también en un alarde de hispanofobia, porque alguien tiene que tener la culpa y hace muchos años que de todo lo que pasa en Cataluña tiene la culpa España. De los muertos de las Ramblas, también.

En vez de reprochar a los 600.000 musulmanes que viven y cobran en Cataluña y que, como en toda Europa, no hacen nada para integrarse salvo aprender lo que el bastión islamófilo El País ha llamado “perfecto catalán de payés” (el de ciudad no será racialmente tan perfecto), la Diada del Terror se convirtió en un acto de cariño a las mamás de los terroristas, agasajadas gráficamente en los medios islamófilos, y a “esos cinco niños que ya no están con nosotros”, como dijo su cuidadora social en el artículo “¿Qué estamos haciendo mal?” Para empezar, ella, cobrar.

En el escenario, para ejemplificar el miedo, el pánico absoluto al Islam en esta miedocracia políticamente correcta, no hubo una sola imagen de los asesinados por los islamistas pero sí una musulmana que, en nombre de la religión de la paz y del amor, dirigió amablemente la palabra a los infieles. Lo que no sé es por qué la eviterna Sardá citó a Lorca. ¿Para achacar al franquismo las muertes de las Ramblas? ¿A la Guardia Mora, quizás?

Estamos maduros para el golpe del 1 de Octubre

A lo único que no tienen ningún miedo los separatistas es a España, o por lo menos a sus instituciones. Rajoy ha demostrado con su reptiliana actuación en la desastrosa actuación de los Mozos de Escuadra que está tan dispuesto como Zapatero a aceptar cualquier cosa que venga de Barcelona el 1 de octubre y que su única, heroica, hercúlea reacción será la de negarle validez legal. La masacre de Las Ramblas ha servido para comprobar que ya hay un ejercitillo separatista, al mando del Mayor Drapaire (trapero, en catalán) dispuesto a poner las urnas del Golpe y que también hay un dizque gobierno de España dispuesto a no quitarlas. Más fácil, imposible.

Por último, y respetando su buena voluntad y aunque la gran mayoría de la opinión pública lo haya respaldado, creo que el Rey se ha equivocado dos veces en esta última semana. Primero, con su comunicado diciendo que los islamistas son “sólo asesinos”. Si lo fueran, si sólo fueran eso, el terrorismo islamista no existiría o no sería el problema militar, político y cultural que es. En segundo lugar, yendo de nuevo a Barcelona.

El Rey debe perder el miedo al qué dirán

Es cierto que la gente, ahora, aplaude su valor por ir a una encerrona, de la que es responsable el Gobierno del diálogo con el separatismo. Pero el Rey no puede estar en un concurso de popularidad permanente porque no se presenta a unas elecciones. No debería aparecer en actos políticos. En la mayoría de los que tienen lugar en España, porque son contra España y por tanto contra la Corona, así que no debería respaldarlos. Y en los que son, por así decirlo, de emotivo consenso popular, porque los reyes ya habían hecho lo que tenían que hacer: consolar a los huérfanos y animar a los heridos. Si el Rey está para salir a la calle, estamos poniendo a la calle al nivel del Rey.

Felipe y Letizia, como todas las fuerzas constitucionales, deberían perder ya el miedo al qué dirán. Hagan lo que hagan, los podemitas y los separatistas dirán pestes; y los rajoyanos musitarán algo y no harán nada. Ya digo que entiendo su buena intención, pero bastante tiene con dedicarse a reinar, sobre todo con este Gobierno de mansos que se niega a gobernar.

Maduro ataca al inquilino de Casa Nariño, mientras la Fiscal venezolana huye de Colombia por si la entregan

Por Ricardo Angoso, 23 Agosto 2017 11:55

La ex fiscal general de Venezuela abandona Colombia y llega a Brasil

Luisa Ortega, en una imagen de archivo. EFEColombia ha informado de que la ex fiscal general de Venezuela Luisa Ortega, que huyó desde su país el pasado viernes a través de Aruba, abandonó la capital colombiana con rumbo a Brasil, país en el que ha aterrizado la madrugada de este martes.”El día de hoy salió rumbo a Brasil la señora fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, quien hizo su correspondiente trámite de emigración ante las autoridades colombianas”, ha señalado la autoridad migratoria en un comunicado.

Esa autoridad colombiana no ha precisado si Ortega ha viajado a Brasil acompañada de su esposo, el diputado chavista Germán Ferrer, y dos de sus asesores.

Horas antes, la prensa colombiana especuló sobre la posibilidad de que Ortega se trasladara a Estados Unidos, donde solicitaría asilo político.

Ortega llegó el viernes al aeropuerto El Dorado desde Aruba después de una travesía, que, según versiones de prensa, inició en Caracas, prosiguió en las costas de la península de Paraguaná, en el noroeste de su país, desde donde viajó en lancha hasta la isla caribeña.

Migración informó ese día en otro comunicado de que Ortega ingresó en un vuelo privado en compañía de su esposo “e hizo su correspondiente trámite migratorio”.

Medios locales señalaron el viernes que en la aeronave viajaban también la exdirectora del despacho de la exfiscal, Gioconda González, y el fiscal anticorrupción Arturo Vilar Esteves.

En las horas siguientes, el Gobierno colombiano mantuvo total hermetismo respecto al caso de la exfiscal y solo el ministro del Interior, Guillermo Rivera, se limitó a confirmar el sábado su llegada al país, sin precisar su “situación jurídica”.

Esto alimentó las conjeturas en torno al futuro de la exfuncionaria venezolana e incluso líderes como el expresidente Andrés Pastrana sugirieron que ella podría pedir asilo político en Estados Unidos. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, dijo este lunes a través de Twitter que Ortega “se encuentra bajo protección del Gobierno colombiano” e incluso que si la exfiscal solicitaba asilo se lo concedería.

De inmediato, dirigentes del Gobierno de Nicolás Maduro arremetieron contra Colombia, entre ellos el nuevo fiscal general de Venezuela, Tarek Saab, quien dijo que el apoyo “incondicional” de Santos a la exfiscal demuestra que Colombia es el “epicentro de la conspiración” internacional contra su país.

Ortega fue destituida de su cargo el 5 de agosto, por lo que la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) denominó “actos inmorales”. Contra el esposo de Ortega se dictó una orden de captura al ser acusado por la Constituyente y por Saab de ser parte de una trama de extorsión que presuntamente operaba desde la Fiscalía.

Venezuela solicitará a Interpol una orden de captura contra la exfiscal general Luisa Ortega, quien huyó del país denunciando una persecución del gobierno, ha anunciado el presidente venezolano.

“Venezuela va a solicitar ante la Interpol un código rojo a estas personas involucradas en delitos graves”, ha dicho Maduro en una rueda de prensa, aludiendo también al diputado Germán Ferrer, esposo de la exfiscal.

El presidente de Venezuela también ha dicho hoy que su colega colombiano Juan Manuel Santos es un “fracasado” y que debe cuidarse del ex mandatario Álvaro Uribe, quien “lo va a meter preso”.

Santos es uno de los presidentes más fracasados de la historia de Colombia“, ha afirmado en una rueda de prensa. Ha añadido que el único logro de Santos ha sido firmar el acuerdo de paz con la guerrilla y eso se lo debe debe a él y “al comandante Hugo Chávez”.

Maduro ha explicado que Santos tiene “ínfulas imperiales”, pues repite a diario que rechaza la Asamblea Constituyente venezolana, impulsada desde la presidencia y que se instaló con poderes plenipotenciarios.

(Santos) todos los días opina de la Constituyente en Venezuela, en vez de ponerse a trabajar por el pueblo colombiano. Santos tiene una obsesión fatal conmigo. Ocúpese de Uribe, que lo va a meter preso, va a terminar preso por mucho que pague peaje a Estados Unidos agrediendo a Venezuela”, ha aseverado el presidente venezolano.

Ha señalado que el presidente colombiano pretende erigirse como una especie de Tribunal Supremo de Justicia en Sudamérica, que determinará qué es válido y qué se reconoce de Venezuela.

Maduro ha asegurado que Santos no tiene ningún logro a nivel interno de su país, como tampoco en el aspecto bilateral con Venezuela, y destacó la gestión de Uribe.

“Con Uribe tuvimos siete años de logros, con Uribe florecieron las relaciones bilaterales, la balanza comercial con Uribe llegó a 10.000 millones de dólares. Y Santos destruyó la balanza comercial” ha dicho.

Atentado islamista en Barcelona

Por Ricardo Angoso, 17 Agosto 2017 21:13

Por qué nos matan en Barcelona

El periodista español Ricardo Angoso intenta explicar la ola terrorista que esta vez toco el sitio mas turístico de La Ciudad Condal: Las Ramblas

Por:  Agosto 17, 2017
Por qué nos matan en Barcelona

Las matanzas contra los ciudadanos occidentales, que comenzaron en Nueva York en el 2001 y que continuaron con su estela sangrienta en Madrid, Londres, París, Bruselas, Berlín, Niza, Manchester y tantos otros lugares, tienen un hilo conductor: el odio de los islamistas más radicales hacia Occidente. Hoy fue Barcelona, mañana quién sabe donde atacará el terrorismo islamista.

“¡Welcome refugees!”, colocaban en sus balcones los ayuntamientos de extrema izquierda en Barcelona y Madrid. Abrieron sus puertas sin mirar a quien entraba y acogieron con los brazos abiertos a miles de integristas islámicos. Las consecuencias a la vista están. Ahora millones de ciudadanos inocentes pagamos por sus errores, por sus demenciales políticas de acoger en nuestras casas a auténticos asesinos. Los que ayer atentaron en Barcelona y causaron varios muertos y decenas de heridos son nuestros vecinos, no busquen lejos de sus fronteras, los tenemos dentro. Son la quinta columna del odio a Europa y sus valores: los integristas musulmanes. Nos odian y nos odiarán siempre. Somos sus enemigos, ni más ni menos.

En definitiva, la inquina y el desprecio del Islam más brutal, con todas sus arcaicas ideas y retrógrados principios, es hacia la Europa de las libertades, el progreso y los Derechos Humanos. Nos matan porque nos odian, nos odian porque no pueden aceptarnos libres y viviendo en armonía pacífica con nuestros vecinos. Es una guerra santa declarada del integrismo más intransigente, racista y vetusto contra la Europa de las luces y la razón, pero también contra aquellos que en otras latitudes del mundo se inspiraron en estas ideas para construir sociedades libres y abiertas. Tienen un rencor de siglos que alimentan con su miseria intelectual y moral.

El terrorismo islámico no tiene límites

No aceptarán nunca que vivamos en sociedades libres, donde las mujeres pueden votar, pasear libremente sin llevar un burkah y sin pedir permiso a sus maridos; no aceptarán nunca que hombres y mujeres de todas las condiciones y colores sean iguales y pueden tener los mismos derechos. No nos perdonarán nunca que no colguemos a los gays en grúas, tal como hacen en la progresista Irán que, por cierto, financia a grupos de izquierda como Podemos y regímenes abyectos como el de Nicolás Maduro. O, simplemente, que no arrojemos a las adulteras o a los homosexuales desde un quinto piso para que después una turba –no merece otro nombre- de buenos musulmanes los remate a pedradas, siguiendo las rancias tradiciones islámicas que en nombre del Profeta se “instalaron” en los territorios bajo la férula del autodenominado Estado Islámico.

Nos matan porque bebemos alcohol, porque no aceptamos quedarnos en la Edad Media, porque nos gusta la música, porque bailamos, tocamos el piano y porque nos negamos a aceptar vivir en regímenes teocráticos que viven anclados en la prehistoria. Ellos queman los vinilos, destruyen las radios, queman los libros prohibidos, casi todos, todo hay que decirlo, y se irritan con cualquier cosa que huela a tolerancia, progreso y libertad. Son los nuevos nazis, los bárbaros del siglo XXI que matan a los cristianos, degüellan a los infieles y miran hacia la Meca sin olvidar que su objetivo final es destruir esta Europa democrática, plural, librepensante y sustentada en esos valores fundamentales de la revolución francesa que se ganaban a sangre y fuego en las calles al grito de “¡Libertad, Igualdad y Fraternidad!”. Eso, a esos miserables asesinos, les suena a chino y alimentan su odio con nuestra sangra, muerte y dolor.

Este fue el vehículo que atropelló a las personas en Las Ramblas

Odian a Occidente

Este odio y este rechazo hacia nosotros, porque por eso nos están matando, ya lo definía muy gráficamente hace años la fallecida periodista italiana Oriana Falacci: “Para comprenderlo –el odio- basta mirar las imágenes que encontramos cada día en la televisión. Las multitudes que abarrotan las calles de Islamabad, las plazas de Nairobi, las mezquitas de Teherán. Los rostros enfurecidos, los puños amenazadores, las pancartas con el retrato de Bin Laden, las hogueras que queman la bandera americana y el monigote de George Bush. Quien en Occidente cierra los ojos, quien escucha los berridos Allah-akbar, Allah-akbar”.

Nos matan porque somos seres impuros ante sus ojos. Nos matan porque nos consideran inferiores, pecadores, merecedores de la muerte y porque no somos dignos de pertenecer a su fanática secta. Nos matan porque somos hombres de bien que aceptamos a las mujeres como son y porque no tenemos problemas en tener amigos gays. A sus ojos, claro, somos impuros y lo seremos de por vida, tal como bien explica la ya citada Fallaci: “En cuanto a los que se arrojaron contra las Torres y el Pentágono, los juzgo particularmente odiosos. Se ha descubierto que su jefe Muhammad Atta dejó dos testamentos. Uno que dice: “En mis funerales no quiero seres impuros, es decir, animales y mujeres”. Otro que dice: “Ni siquiera cerca de mi tumba quiero seres impuros. Sobre todo los más impuros de todos: las mujeres embarazadas”.

¿Se puede estar más locos, se pueden abrazar ideas más medievales que las que abrigan estas gentes en su interior? Realmente los que estamos locos somos nosotros por haber aceptado y tolerado este pensamiento aborrecible en nombre de una supuesta moral democrática y unas ideas de tolerancia que nada tienen que ver con la defensa firme de las libertades y los valores fundamentales del hombre. Pero la peor parte se la lleva la izquierda, que siempre calla, asiente y pide respeto a estos energúmenos, a estos asesinos sin piedad, mientras consiente y tolera que miles de cristianos sean asesinados en el mundo árabe y Africa por esta gentuza sin escrúpulos. Los musulmanes de Europa exigirán cada vez más, pues ellos no piden ni negocian sino que exigen e imponen. “Pues negociar con ellos es imposible. Razonar con ellos, impensable. Tratarlos con indulgencia o tolerancia o esperanza, un suicidio. Y cualquiera que piense lo contrario es un pobre tonto”, resumía muy atinadamente Fallaci.

Nos matan, y voy concluyendo, porque nuestra democracia es débil frente a esta nueva amenaza que ya está aquí y que cada día que pasa, como una gran bola de nieve, nos va sumiendo a todos en una pesadilla infernal de sangre y fuego, destrucción y horror. Nos matan porque al igual que en la década de los treinta del siglo pasado, cuando los fascistas se conjuraron para destruir las democracias en Europa y casi lo consiguen, los demócratas somos (y fuimos entonces) débiles y no hicimos nada para detenerlos. Luego para pararles tuvimos que recurrir a la guerra y las consecuencias son la ya consabidas: sesenta millones de muertos, el continente hundido física y moralmente y media Europa en manos de la tiranía comunista. Hoy, si no reaccionamos con fuerza, si no nos unimos frente a estos bárbaros, el día que seamos conscientes del peligro que se cierne sobre nosotros, será demasiado tarde y ya nada podremos hacer más que aceptar nuestro propio suicidio. Nuestra agonía. Y la larga noche, quizá, caerá para siempre sobre toda la humanidad. Nos matan porque no somos capaces de reaccionar y tenemos miedo, sobre todo por eso último nos matan y, lo más triste del caso, es que lo saben. Y nos matan porque algunos los reciben, no olvidemos el lema de Manuel Carmena en Madrid: “¡Welcome refugees!”. Bienvenidos a casa, criminales.

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Así nos roban en Colombia

Por Ricardo Angoso, 15 Agosto 2017 8:37

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Los mega salarios de los asesores del alcalde Peñalosa

Por:   Agosto 14, 2017 |

Gracias a un derecho de petición la representante a la Cámara, Ángela María Robledo, logró establecer el valor de los honorarios que le reconoció el Alcalde Peñalosa a un círculo escogido de asesores que ganaba muchos más que cualquier funcionario.

Contratos entre $ 25 millones y  $29 millones de pesos mensuales:

– Luz María Sierra: Contratada como directora de comunicaciones por 11 meses. Total del contrato: $338.333.333.

– Óscar Díaz: Asesor movilidad. Contrato de 10 meses:  $314.500.000.

– Jean Philippe Pening Gaviria: Asesor para promover las APP. 9 meses. Total $287.200.000

– Andrés Escobar: Dos contratos: asesor para el Metro de Bogotá por seis meses por un total de total de $305 millones

– Rafael Escandón: Asesor en Derecho Labora por 4 meses. Total: $100 millones.

Contratos entre $ 10 y $17 millones mensuales:

– Margarita Álvarez: Asesorar en “temas de alto impacto para la alcaldía de Bogotá”. Dos contratos. $17 millones mensuales/ 11 meses y otro de $ 9 millones por cuatro meses para un total: $ 228 millones

– Mauricio Rodríguez: “Asesorar en la estructuración de los lineamientos de los gobiernos corporativos”. $17,400,000 mensuales por 10 meses. Total: $182,700,000.

– Juan Camilo González : Asesorar la construcción Ciudad Norte, lo que se construiría en la Reserva Van der Hammen. $15 millones por 6 meses (Total: $135 millones de pesos. Este año repitió con un contrato por  once meses por valor de $198 millones.

– Paola Andrea Tovar: Asesora de prensa: $11 millones/ 11 meses. Total: $121 millones.

– Cristina Niño: Asesoría para “la articulación de temas estratégicos”. $7,299,288/ 11 meses. Total: $85,292,168..

– Andrés Ernesto Pacheco: Asesorar el desarrollo del Plan de Desarrollo Bogotá Mejor para Todos. $6 millones mensuales durante dos meses: Total: $12,165,480.

El total de los honorarios pagados a los 13 asesores sumó $2,109 millones. Cuatro de ellos individualmente ganaban más que el alcalde cuyo ingreso mensual es de $20.742.179, incluidas las prestaciones sociales.

¿Cumplirá Trump sus amenazas contra Corea del Norte?

Por Ricardo Angoso, 10 Agosto 2017 7:11

Trump amenaza a Corea del Norte con “un fuego y una furia nunca vistos en el mundo”

En su habitual estilo poco diplomático y muy directo del mandatario norteamericano, Trump amenaza al régimen de Pyongyang

El presidente de EEUU, Donald Trump, ha advertido Corea del Norte de que podría responder a sus amenazas con “un fuego y una furia nunca vistos en el mundo”. tras surgir publicarse que Pyongyang ha fabricado una cabeza nuclear reducida que puede ser colocada en uno de sus misiles balísticos.

“Más le vale a Corea del Norte no hacer más amenazas a Estados Unidos. Se encontrarán con un fuego y una furia nunca vistos en el mundo“, dijo Trump en declaraciones a los periodistas de las que se hace eco Efe.

“Él ha estado haciendo muchas amenazas, más de lo normal”, dijo en aparente referencia al líder norcoreano, Kim Jong-un, y “se encontrarán con el fuego y la furia y, francamente, un poder de una magnitud tal que nunca se ha visto antes en este mundo”, agregó.Trump se detuvo ahí y no hizo referencias concretas, pero sus declaraciones llegan poco después de que el diario The Washington Post revelara datos de un nuevo informe de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA, por sus siglas en inglés) de EEUU sobre Corea del Norte. Según ese informe, completado el pasado mes, Corea del Norte ha logrado producir una cabeza nuclear en miniatura que puede colocarse en uno de sus misiles balísticos.

“La comunidad de inteligencia evalúa que Corea del Norte ha producido armas nucleares para envío mediante misiles balísticos, que incluyen la categoría de misiles intercontinentales”, indica el documento obtenido por el periódico.

Además, Pyongyang amenazó también este martes con adoptar “medidas estratégicas” y “acciones físicas” tras las sanciones adoptadas el sábado en su contra por parte del Consejo de Seguridad de la ONU, las cuales calificó de “ilegales” y de “acto terrorista”.

Las sanciones de la ONU, que vetan numerosas exportaciones norcoreanas, llegaron en respuesta al primer misil balístico intercontinental (ICBM, por sus siglas en inglés) que lanzó en su historia Corea del Norte, el pasado 4 de julio, un hito armamentístico al que ha seguido el lanzamiento de un segundo proyectil de ese tipo el 28 de julio.

Venezuela, el viaje hacia ninguna parte

Por Ricardo Angoso, 9 Agosto 2017 8:54

Venezuela, cada vez más aislada por los países de la región que rechazan su Constituyente

Los 17 países reunidos en Lima apuntaron que Venezuela “ya no es una democracia” y rechazaron la Constituyente de Maduro

Cancilleres de 17 países se reunieron en Lima. | EFE

Convocados por Perú, los cancilleres y representantes de Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Chile, Costa Rica, Granada, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Santa Lucía y Uruguay estuvieron reunidos durante todo el día en la sede de la cancillería.

Al término del encuentro, que se prolongó cuatro horas más de lo previsto, los ministros declararon su decisión de no reconocer a la Asamblea Nacional Constituyente, ni los actos que emanen de ella, por su carácter ilegítimo, y condenaron la ruptura del orden democrático en Venezuela.

Esas fueron algunas de las conclusiones expresadas en la denominada Declaración de Lima. El texto incluyó el reconocimiento de la Asamblea Nacional como único órgano legítimamente elegido en Venezuela, el rechazo a la violencia y una condena a la violación de los derechos humanos cometidos en el país.

La declaración fue presentada por el ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Ricardo Luna, quien no dudó en afirmar ante los medios presentes que “lo ocurrido en Venezuela” en los últimos días “es un quiebre decisivo” en la situación política y que “lo que tenemos ahora es que Venezuela es una dictadura”. “Básicamente la declaración es un acuerdo sobre el hecho de que en Venezuela se ha roto el orden democrático, y restablecer ese orden, pasa por revertir la Asamblea Constituyente”, afirmó Luna.

La Declaración de Lima, en su “pleno respaldo y solidaridad” con la Asamblea Nacional “democráticamente electa”, señaló que todos los actos jurídicos que conforme a la Constitución venezolana vigente “requieran autorización” de la misma, sólo serán reconocidos cuando dicha Asamblea “los haya aprobado”. Además, también expresó “su apoyo y solidaridad con la Fiscal General y los integrantes del Ministerio Público de Venezuela” y exigió la “aplicación de las medidas cautelares emitidas por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos”.

Los cancilleres también condenaron “la violación sistemática de los derechos humanos y las libertades fundamentales, a la violencia, la represión, y la persecución política, la existencia de presos políticos y la falta de elecciones libres bajo observación internacional independiente”. El documento también resaltó que en Venezuela no se cumplen los “requisitos y obligaciones” de los miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y respaldaron la decisión de “continuar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana a Venezuela”.

También se apoyó explícitamente al Mercosur por su decisión de suspender a Venezuela en aplicación del Protocolo de Ushuaia. Junto a esto, los cancilleres solicitaron suspender cualquier transferencia de armas a Venezuela mientras continúe esta situación en el país y pidieron a la presidencia protémpore de la CELAC y a la Unión Europea suspender la cumbre prevista entre ambas organizaciones para octubre de 2017 hasta que se solucione esta crisis.

En su último punto, la Declaración de Lima subrayó su apoyo “de manera urgente” a “todo esfuerzo de negociación creíble que y de buena fe” que cuente con “el consenso de las partes” enfrentadas en Venezuela y que esté “orientado a alcanzar pacíficamente el restablecimiento de la democracia en el país”.

La izquierda calla, mientras Maduro masacra a su pueblo

Por Ricardo Angoso, 6 Agosto 2017 17:54

Silencio a la izquierda de Europa ante la situación en Venezuela

El líder del partido laborista Jeremy Corbyn dando un discurso, en Liverpool. REUTERS

Una semana después de que fuese elegida la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, rechazada masivamente por la oposición y la comunidad internacional, la izquierda europea mantienen silencio sobre lo ocurrido en el país.A pesar del fraude electoral -confirmado por la propia empresa que suministra la tecnología electoral a Venezuela- y en una deriva que puede desatar más violencia en unas calles que ya han visto morir a 123 personas desde que se iniciaron las protestas hace cuatro meses, partidos como el laborista británico ya están demandando a su líder, Jeremy Corbyn, que se pronuncie sobre un tema que sigue generando división en el seno de la formación.

Chris Williamson, ministro en la sombra y hombre fuerte del corbynismo, aseguró esta misma semana en una entrevista para el programa Newsnight de la BBC que él no tenía que disculparse por el Gobierno de Venezuela, que “claramente ha cometido errores, como no hacer lo suficiente por diversificar la economía”. Pero además, Williamson cargó contra Estados Unidos al asegurar que ha “apoyado y alentado” las protestas violentas como parte de “su ya dilatado historial, que se remonta a varias décadas, de interferencia en América Latina”.

Unas críticas que se unían al exabrupto del ex alcalde de Londres -apartado por el Partido Laborista- Ken Livingstone, que el jueves aseguró en Talk Radio que el problema de Chávez había sido “no ejecutar” a las 200 familias de “oligarcas” que controlaban aproximadamente “el 80% de la riqueza en Venezuela”.

Corbyn se ha ido de vacaciones evitando hacer comentarios sobre la situación que se está viviendo en Caracas, mientras que en 2014, tan sólo unos meses después de que Nicolás Maduro asumiese el poder, el líder laborista llamó a una televisión nacional para felicitar al Gobierno veenzolano por las mejoras en vivienda, sanidad y educación.

Un “amigo de Venezuela”, como lo definió el propio ‘hijo de Chávez’, al que ahora miembros de su propio partido le piden que se posicione en contra de un régimen cuyas medidas consideraba “motivo de celebración” hace tan sólo dos años.

El motivo de su actual silencio podría no ser otro que el desgaste en las urnas de su ambigüedad respecto al conflicto venezolano, una situación muy parecida a la que vive Podemos en España.

Su líder, Pablo Iglesias, que llegó a asegurar en una aparición en la televisión venezolana que le daban “envidia” los españoles que vivían en Venezuela, nunca ha ocultado su apoyo a los gobiernos primero de Chávez y después de Maduro. A pesar de que antes y durante los primeros pasos de Podemos el secretario general de la formación morada sí que entraba a debatir asuntos relacionados con el país latinoamericano, lo cierto es que en los últimos tiempos ha evitado tener que ser él mismo quien valore la situación.

Calificado de “muy preocupante” por el portavoz de Unidos Podemos, Txema Guijarro, por su “grave deterioro económico e institucional”, el conflicto siempre genera discrepancias y contradicciones en el seno de la tercera fuerza política de España, que ya ha votado en contra de condenas al régimen de Maduro, se ha abstenido o incluso ha dividido su opinión.

Eso sí, la portavoz de Podemos en el Congreso, Irene Montero, sí que ha declarado en sede parlamentaria que su partido “siempre condena todas las violencias”, tanto de los oficialistas como de la oposición, y que ante el “recrudecimiento de la tensión” hay que apostar por “el diálogo y por una salida negociada” de la situación actual.

Mientras, en Francia, el líder de la izquierda alternativa, Jean-Luc Mélenchon, tampoco ha querido pronunciarse acerca de un tema sobre el que no “sabe si quiere hacer declaraciones por el momento”, según ha confirmado su portavoz, Alexis Corbières.

Sobre todo ahora que, con un centenar de muertos, sus adversarios políticos le recuerdan un tuit publicado en 2013 en el que aseguraba que “la Venezuela bolivariana es una fuente de inspiración para nosotros, damos a la bienvenida a la victoria de Maduro”.

Pero tampoco Emmanuel Macron, presidente de la República Francesa, ha querido cargar las tintas contra un Nicolás Maduro al que supuestamente envió una carta el pasado 5 de julio asegurándole su disponibilidad “para facilitar las negociaciones por la vía del diálogo”.

Una postura que parecen no compartir en la cúpula de la Unión Europea, después de que altos cargos como Federica Mogherini, Alta Representante de la Unión Europea de Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y Antonio Tajani, presidente de la Comisión Europea, se mostrasen partidarios de establecer sanciones del mismo modo que lo ha hecho Estados Unidos.

Una opinión que seguro que no comparten sus compatriotas del Movimiento 5 Estrellas deBeppe Grillo, que a pesar de no haber manifestado todavía su postura sí que viajaron al homenaje celebrado en conmemoración de la muerte de Hugo Chávez, donde se reunieron con representantes del oficialismo y de la oposición, además de votar en contra de una condena parlamentaria contra el régimen del presidente Nicolás Maduro.