Cataluña, un viaje hacia ninguna parte

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CINCO LECCIONES DE LAS ELECCIONES EN CATALUÑA

Por Ricardo Angoso

ricky.angoso@gmail.com

1.Ciudadanos y el bloque no independentista han ganado las elecciones en votos. Ciudadanos ha sido la fuerza política más votada en Cataluña. Se ha situado a más de 162.000 votos de la segunda, Juntos por Cataluña, y con más de un 1,1 millón de votos en su haber. Obtiene 37 diputados en el parlamento catalán y se convierte en la ganadora política, moral y ética en la sociedad de esta parte de España. Al día de hoy, contra todo espíritu democrático, las fuerzas nacionalistas e independentistas no han felicitado a los ganadores ni han reconocido esta victoria. Ni se espera ese reconocimiento; al igual que los nacionalsocialistas alemanes están instalados en la dialéctica amigos-enemigos y aunque hayan ganado no son merecedores de ser reconocidos como tales en su dinámica política. Para ellos, la democracia es un fin en sí mismo para llegar al poder no un medio para alcanzarlo y desenvolverse dentro del sistema utilizando los cauces políticos del mismo. En lo que respecta al bloque no independentista –PSC, PP, Podemos y Ciudadanos-, hay que reseñar que han obtenido más votos (2.212.000) que los independentistas (2.036.000), por mucho que al día de hoy los Puigdemont y compañía sigan otorgándose una victoria que no es tal.

2. Los independentistas no son mayoría en la sociedad catalana. Como ha quedado claro, el nacionalismo radical no es hoy la opción mayoritaria en la sociedad catalana y sigue sin llegar a la barrera psicológica de la mitad de los votos más uno. Al igual que en anteriores comicios, sigue siendo un bloque heterogéneo, plural e ideológicamente dividido en opciones políticas incluso divergentes en cuanto a su proyecto de Estado. Compartir la independencia como escenario final para Cataluña no es un programa para el país, sino una suerte de huida hacia delante destinada a chocar con la realidad en un futuro ante la presencia de tantas opciones políticas con objetivos divergentes en este camino soberanista, y con pocas posibilidades de construir en el futuro un auténtico proyecto nacional cohesionado, colectivo y con objetivos comunes de cara al desarrollo de una verdadera nación. Los nacionalistas catalanes siempre se miraron –desde su supina ignorancia de las cuestiones internacionales, todo hay que decirlo- en las experiencias nacionales de los países surgidos de la extinta Yugoslavia y la difunta Unión Soviética, pero su proyecto dista en mucha distancia, desde luego, de la unanimidad lograda en los casos, por poner tan sólo algunos ejemplos, de Eslovenia, Croacia y los países bálticos –Estonia, Letonia y Lituania-. Allá hubo rotunda y contundente unanimidad, en Cataluña hay dos proyectos diferenciados en dos bloques y en ambos una pluralidad ideológica que dista mucho de la homogeneidad. La transversalidad ideológica, para dar mayor complejidad al escenario, atraviesa a los dos bloques y convierte a la política catalana en un laberinto indescifrable.

3. La aplicación del artículo 155 y la política del gobierno no han resuelto nada. Si uno examina como ha quedado el parlamento catalán tras las elecciones, se puede comprender con manifiesta claridad  que la aplicación del artículo 155 tan sólo fue un parche para intentar salir del atolladero en que nos habían llevado la irresponsabilidad de los nacionalistas catalanes y la inacción congénita que ha caracterizado al presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, en esta crisis. Entre unos y el otro nos han llevado a esta situación de bloqueo político, ausencia de diálogo entre las partes y anunciado choque de trenes que no parece tener final. Los independentistas apenas han perdido un escaño con respecto a la anterior composición del parlamento catalán y el bloque constitucionalista tan sólo ha sufrido una recomposición interna, al haber pasado varios escaños de Podemos y el PP a manos de Ciudadanos. Resulta paradójico cómo operan los trasvases de votos en Cataluña: Ciudadanos recibe una buena parte de los votos de los desencantados socialistas y de la antigua izquierda reciclada ahora en Podemos. Este asunto, por sí solo, debería llevar a una profunda reflexión a la izquierda acerca de su idea de España, pero se echa falta, desde luego, capacidad analítica, desarrollo de un discurso acorde con la mayoría social del país y un cierto espíritu de autocrítica con respecto al pasado. Pero no, nada de eso, una huida hacia delante como respuesta es lo que hemos escuchado en estos días. Allá ellos en su estrategia suicida, en su viaje hacia ninguna parte.

4.Mariano Rajoy y el Partido Popular han fracasado estrepitosamente en Cataluña. Con apenas cuatro diputados y un raquítico cuatro por ciento de los votos, incluso por detrás de la estrambótica CUP, el Partido Popular ha obtenido en estas elecciones el peor resultado de su historia. Han quedado en un lugar irrevelante en el nuevo legislativo y sin un papel protagónico en la política catalana en los próximos cuatro años. La deslegitimación de Mariano Rajoy, que cedió el testigo de la oposición a Ciudadanos ante la deriva nacionalista, es total. Los populares debería iniciar un proceso de profunda renovación de sus cuadros, su programa, su orientación estratégica y su definición ideológica si de veras quieren salir de esta grave crisis que podría desembocar en un futuro a la pérdida de su representación en las instituciones catalanas. Luego hay un claro problema, por parte del PP, en lo que es la comunicación política, tanto interna como externa. La interna es nefasta, pues ni sus militantes ni electores entienden nada de nada, y la externa, inexistente, en manos de mediocres políticos y no de verdaderos comunicadores. Cuando la comunicación política se deja en manos de políticos deja de ser comunicación, es otra cosa: burda propaganda que ya no funciona en estos tiempos muchos más complejos de la era de la posverdad.

5.Los socialistas y Podemos no han sido capaces de frenar al independentismo. La izquierda, con sus concepciones ambiguas, poco claras y nada consecuentes con respecto al futuro de España, ha fracasado en Cataluña estrepitosamente, tal como han demostrado estas elecciones y les habían advertido en innumerables ocasiones voces reputadas y afinadas como Francisco Frutos, Josep Borrell, Alfonso Guerra y Fernando Savater. Desde la equidistancia y la neutralidad frente al desafío independentista, sin tomar partido claramente por el proyecto de España sin remordimiento y sin complejos, los electores de izquierda que se definían como españoles y catalanes al mismo tiempo se han sentido huérfanos y abandonados por sus antaño fuerzas referentes en la política española. En un escenario de polarización evidente, sin espacio de convergencia ni encuentro entre los dos bloques, los electores de izquierda han acabado migrando paradójicamente hacia Ciudadanos. Resulta increíble que Ciudadanos haya obtenido casi más votos que los socialistas, Podemos y el PP juntos. O la izquierda no nacionalista cambia o irremediablemente acabará desapareciendo.

Conclusiones finales. El resultado de las elecciones catalanas define a las claras una sociedad polarizada en dos grandes bloques –independentistas y no independentistas- y un escenario político muy atomizado. Siete fuerzas políticas están presentes en el parlamento catalán y la mayoría independentista es por apenas tres escaños, pero siempre sujeta al voto de una fuerza de extrema izquierda anticapitalista –la CUP- no muy apetecida como socio político ni siquiera por las fuerzas independientes.

También queda fuera juego la posibilidad de un pacto transversal de la izquierda, como sugería el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ya que los partidos progresistas apenas cuentan con 57 de los 135 asientos del parlamento catalán. Es más que seguro que los independentistas lleguen  a un acuerdo y formen gobierno, aunque quizá esa posibilidad sea solo el prólogo de una nueva crisis y la continuación en el futuro de la confrontación entre Madrid y los soberanistas. El resultado de las urnas, desde luego, no invita al optimismo, ha provocado pocos cambios en la composición del legislativo en lo que respecta a la fortaleza de ambos bloques y todo parece indicar que estamos ad portas, quizá antes de lo que piensan algunos, de una situación parecida a la padecida en los últimos meses que podría tener como corolario unas nuevas elecciones. Y vuelta a empezar. ¿Será así?

1 pensamiento en “Cataluña, un viaje hacia ninguna parte

  1. Sonia S

    Hola,

    ya me disculparas que no tenga nada que ver este comentario, aunque desde luego yo, como barcelonesa nativa, me preocupa sobremanera la pesadilla y la sin-razon independentista.

    Solo para iniciar, te dire que estas ante una ing. informatica que se define sin tapujo ni cortapisa como liberal de ribete clasico.

    Es por eso que deploro y abomino de todo totalitarismo. La libertad individual es sagrada para mi.

    Seria prolijo detallar como he llegado a tu blog, el caso es que he leido primero la entrevista que le hiciste a ese criminal abyecto que fue Jorge R. Videla, y despues el libro entero.

    El libro, y permiteme mayusculas DEMENCIAL. Francamente, me ha parecido un panegirico o una glosa a lo que era con pocas dudas un psicopata que habla con siniestra serenidad; que lejos de otorgar templanza o bonanza, todavia agrava el espanto y perplejidad. Tu inclusion de su carta final a los jueces pasma de tetrico asombro: apela al ejercicio de la ley! la que el y acolitos negaron ayer! Y el colmo es cuando tiene el descaro de citar al aquinate para precisar la guerra justa. Se ve que lo ha ignorado maliciosamente. Permiteme ilustrar uno de los pilares de la guerra justa, la debida proporcion entre fines y medios, con las palabras de una secuestrada, Patricia Miranda estando en cautiverio ilegal, del horrendo episodio conocido como “la noche de los lapices” Patricia, que nada tenia que ver con la canalla terrorista, entonces de 16 años (una niña!) relata: “alli estaba yo, desnuda, con mi cuerpecito de 1,50m rodeada de matones armados hasta los dientes”

    No deseo alargarme mas con detalles que no creo que tu, como profesional, no debes ignorar puesto que los conoce hasta una lega como yo.

    El libro, para mi, repito DEMENCIAL. Si me viese en tu tesitura, yo le habria preguntado a la bestia, “sabia vd como se concretaban las ordenes que vd impartio? sabia que la gente secuestrada moria o peor, agonizaba con los sufrimientos mas extremos? con las inmoralidades mas abyectas? le parece a vd que eso es compatible con los ideales “cristianos y occidentales”?

    Aunque claro, ya puedo imaginar que una de las condiciones de la entrevista fue la de no hablar ni siquiera mencionar ese tema. Admitir esas atrocidades simplemente lo invalidaria como persona, como ser humano. Como iba a poder presentarse en sociedad, saludar a alguien en una recepcion, sabiendo que el “hombre” que tendia la mano podia ser capaz de ordenar a algun esbirro el violar a su hija de 15 años?

    Si, no quiero alargarme mas en este asunto tan horrendo; la cuestion es que en las presentaciones de esa entrevista en tu blog parece que no sientes demasiada simpatia, por decirlo asi, con ese nefasto y repelente ser, que averguenza a toda persona que crea en el honor y la dignidad.

    y eso me causa cierta extrañeza; antes de escribir este ya seguramente “toxo” de comentario, he buscado informacion sobre ti, llevo leidos unos cuantos articulos de tu blog y en principio me ha parecido ver a una persona perspicaz y de noble intencion, y disculpa que realice una apresurada opinion, aunque seguramente comprenderas lo inevitable de tales pareceres; tambien estoy convencida que te preguntas quien soy yo o a cualquier desconocido con el que se traba contacto por eventualidades.

    Total, concluyendo, deseaba comentar esa extrañeza que me ha causado el libro (deplorable) y la introduccion en los articulos del blog donde lo describes a ese repelente viejo (a mi criterio, con acierto) de satrapa sanguinario.

    Y ya si para finalizar, porque estoy tan acostumbrada a que me tachen de “filo-roja” y estupideces similares por posicionarme con el respeto a la dignidad humana, que me parecen deleznables los miserables terroristas montoneros y asimilados, que sembraron el terror en el pais austral.

    Saludo, y obligadas y sinceras disculpas

    PS: disculpas adicionales por dejarme todos los acentos, estoy con un teclado ingles. Ah! y con respeto, por supuesto, me he permitido el tuteo, pues me parece somos +- de la misma edad, yo naci en el 82

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