Rusia también se contagia del COVID-19

Rusia bate su récord de nuevos contagios y Moscú se prepara para seguir confinada hasta junio o julio

El país cuenta 11.231 casos en un día, lo que eleva el balance total de positivos a 177.160. Se sitúa en quinto lugar en cuanto a infectados, tras EEUU, España, Italia y Reino Unido

Moscow (Russian Federation).- A woman wearing protective mask crossing...
Una mujer cruza una calle desierta de Moscú. YURI KOCHETKOV / EFE

Rusia amaneció este jueves con un récord de contagios: 11.231 casos nuevos en un día. Esto eleva el balance total a 177.160 casos oficialmente declarados y sitúa a Rusia entre los países con más positivos en el mundo: el quinto tras EEUU, España, Italia y Reino Unido. Los nuevos casos representan un aumento del 6,8% con respecto a la jornada anterior, después de estar desde principios de mes consolidados en torno a los 10.000 nuevos casos al día.

Moscú, que es el foco del contagio en Rusia, ordenó hoy la prórroga de las medidas de confinamiento de la población hasta el 31 de mayo. La decisión ha enfriado los ánimos de 12 millones de moscovitas, que hace una semanas escucharon a las autoridades locales decir que la situación estaba bajo control. En Moscú se han detectado 6.703 nuevos casos en un día, lo que sitúa el total de contagiados en la capital en 92.676, el 52% de los contagios en todo el país. Desde que empezó el mes la estadística local estaba en unos 5.000 casos nuevos cada día, pero hoy Moscú ha subido otro peldaño.

El alcalde de la capital rusa, Serguei Sobianin, ha vuelto a endurecer las medidas. Será obligatorio el uso de máscaras y guantes en el transporte y otros lugares públicos de la capital rusa y seguirá vigente la norma que obliga a tramitar un permiso digital para desplazarse por la ciudad en transporte privado o público. La única luz al final del túnel es para la industria y la construcción en la capital, que podrán volver al trabajo a partir del 12 de mayo.

Sobianin, que desde el principio de la crisis ha destacado por tener un enfoque más realista sobre la pandemia, cifró hoy en 300.000 el número real de los infectados con el coronavirus en la capital rusa frente a esos 92.676 que muestran los datos estadísticos, y advirtió de que la normalidad “no volverá pronto”. Incluso sugirió que el régimen de confinamiento podría prolongarse hasta julio, dependiendo de la situación epidémica. “Si antes pensábamos que la situación se superará en unas semanas, un mes o mes y medio, ahora vemos que se requerirá más tiempo para vencer la epidemia”, dijo el regidor.

“Si esta primera etapa de relajación de las restricciones es un éxito, entonces la probabilidad de llegar rápidamente a una segunda etapa aumentará”, escribió el alcalde de Moscú en su web, pidiendo un respeto “estricto” a las medidas de confinamiento. Los moscovitas llevan desde el 28 de marzo sin salir de casa excepto para hacer compras, tirar la basura o ir al médico.

BAJA TASA DE MORTALIDAD

A pesar de los malos datos, Sobianin se congratuló de que al menos el número de hospitalizaciones por Covid-19 no haya aumentado en Moscú en las últimas dos semanas. Las cifras en Rusia también muestran que la mortalidad es extrañamente baja: solo 1.625 muertes, 88 en la última jornada. Eso representa una tasa que ronda el 0,9%: de lejos la más baja entre los diez países más afectados por la pandemia: Alemania, por ejemplo, tiene una tasa de mortalidad del 4,2%. Este desajuste de porcentajes ha generado nuevas dudas sobre las estadísticas oficiales rusas, ante las que el propio Sobianin lleva desde el mes pasado manifestando sus reservas. El Ministerio de Salud y la agencia sanitaria Rospotrebnadzor justifican estos resultados haciendo hincapié en la rapidez de la reacción rusa frente a la epidemia. Rospotrebnadzor explicó que “Rusia ocupa el segundo lugar en el mundo en número de tests: más de 4,46 millones”, según informa AFP.

El presidente ruso, Vladimir Putin, confirmó ayer que a partir del 12 de mayo las regiones van a poder tomar medidas para la salida del confinamiento adaptadas a la situación epidemiológica de cada una de ellas, pues hay desajustes de una o dos semanas en cuanto al avance del virus en cada zona del país. Pero el coronavirus también afecta a la popularidad del presidente. La aceptación de Vladimir Putin ha caído al mínimo durante la crisis de la COVID-19: sólo un 59%, según informa la encuestadora independiente Centro Levada. En 2018 llegó a ser de un 80%. El actual es el peor dato de aprobación de Putin desde septiembre de 1999, cuando era un primer ministro casi desconocido bajo la agónica presidencia de Boris Yeltsin y contaba con sólo un 53% de apoyo. Esta noticia llega cuando se cumplen 20 años de su primera investidura como presidente tras ganar sus primeras elecciones en 2000.

El Kremlin ha relativizado estas cifras, que a pesar de todo siguen siendo mejores que las de muchos políticos de países occidentales: “Hay otras encuestas que pintan un cuadro diferente”, dijo el portavoz del presidente. Peor lo tiene el Gobierno ruso, descabezado por la infección de su primer ministro y con dos nuevos miembros del Gabinete que se han sumado a las bajas por coronavirus.

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