Las trabas a las importaciones
Martes 13 de marzo de 2012 | 02:08
El ex presidente del Banco Central Alfonso Prat Gay disparó ayer en LA NACION una polémica, cuando advirtió sobre el riesgo de que la Argentina avance hacia un escenario de recesión con alta inflación. Este peligro, conocido con el nombre de estanflación, ha comenzado a estar en boca de distintos economistas en las últimas semanas, fundamentalmente a partir del incremento de las trabas a las importaciones y de datos que muestran una desaceleración del crecimiento económico, que se manifiesta con más fuerza en el sector industrial.Otro ex titular del Banco Central, Rodolfo Rossi, sostiene que, como consecuencia de los controles cambiarios y la administración discrecional de las importaciones, se está perjudicando la industria nacional, que mayormente depende de insumos del exterior.
La ausencia de productos importados y de otros nacionales que no pueden ser fabricados ya se percibe en las góndolas
La ausencia de productos importados y de otros nacionales que no pueden ser fabricados, al ser afectados por el cierre de importaciones, ya se percibe en las góndolas. En este contexto, según pronostica Rossi, se reducirá paulatina e ineludiblemente el nivel de actividad y es de prever un cuadro de inflación de costos con recesión. “Inflación de costos, por los ajustes que vendrán (salarios, tarifas, combustible), y recesión, por la necesidad de enfrentar tales costos por parte de las empresas y de las personas”, explicó.
El economista José Luis Espert consideró que una recesión en el primer semestre de este año parece muy poco probable. Sin embargo, estimó que la probabilidad de que eso se produzca en la segunda mitad de 2012 “no es nada despreciable” y que “hacer pronósticos para 2013 es como hablar del sexo de los ángeles”.
Indicó que, a esta misma altura del año pasado, la industria crecía al 12 por ciento, mientras hoy lo hace tan sólo al 2. Juzgó que la recesión es evitable, pero expresó sus dudas de que el Gobierno tome las medidas adecuadas. “El corralito verde (por los controles cambiarios) y las restricciones a las importaciones tiraron para abajo la actividad, a lo que hay que sumar el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central, que será muy negativo para la economía”, sostuvo.
“Con que el Gobierno no hiciera mucho de lo que está haciendo, ayudaría mucho a no caer en recesión”, concluyó Espert.
Tras recordar que en el primer semestre de 2009, la Argentina vivió en estanflación, Daniel Artana, economista jefe de FIEL, expresó que un proceso recesivo “todavía se puede evitar”. Señaló que en los últimos meses del año pasado, FIEL había estimado un crecimiento económico del 3,5 al 4 por ciento para 2012, y que es probable que mueva esa proyección hacia abajo. “Será fundamental ver los números de la cosecha de soja”, aclaró.
Economistas que prefirieron no identificarse confiaron a LA NACION que la probabilidad de recesión se alejaría si, inteligentemente, el Gobierno aflojara los controles sobre las importaciones
“Seguimos viendo una inflación del 20 por ciento, muy similar a la de 2011. Pero recesión, por ahora no”, estimó.
Otros economistas que prefirieron no identificarse confiaron a LA NACION que la probabilidad de recesión se alejaría si, inteligentemente, el Gobierno aflojara los controles sobre las importaciones. En tal sentido, puntualizaron que la mayor parte de la producción industrial nacional depende de algún insumo importado y que el 85 o el 90 por ciento de las importaciones no son bienes de consumo.
Si se acentúan las trabas a las importaciones, sin posibilidad alguna de sustituir en el corto plazo, no debe descartarse una recesión hacia el segundo semestre del año. Si, en cambio, se aflojan los controles, ese peligro debería alejarse. En otras palabras, el futuro podría depender de lo que haga el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno: una cosa es que ladre y otra, que además de ladrar, siga mordiendo..