
BODEGAS ANGEL SIERRA
Calle Gravina, 11
Plaza de Chueca, Madrid
Localización:
Se encuentra en plena plaza de Chueca, en el barrio y parada del mismo nombre, más concretamente en la calle Gravina, número, 11, y a apenas unos pasos de todos los más conocidos bares, restaurantes y tiendas gays de Madrid. No tiene perdida: te bajas en la parada de metro de Chueca y sales a la plaza. O, si vas en taxi, es bien fácil: que te lleven a la plaza de Chueca directamente.
Presentación:
Es la taberna típica para tomar el aperitivo por la mañana antes de comer o a la tarde antes de la cena. Tiene una buena oferta de vinos, cañas, combinados y refrescos, pero lo más recomendable es tomarse un vermú de grifo -algo que ya escasea en Madrid- con unas patatas fritas. Sus tapas, sinceramente, no me parecen su fuerte, pero el ambiente es muy agradable y es un lugar conocido tradicionalmente para tomar el aperitivo los sábados y domingos por la mañana. No te lo recomiendo para comer, pero muy acerca de este lugar tienes una buena nómina de restaurantes para todos los bolsillos y gustos. Tienes desde lugares de comida casera de toda la vida, como el restaurante El Bierzo, hasta restaurantes internacionales de comida griega e india.
Las páginas turísticas oficiales del Ayuntamiento de Madrid lo definen a este lugar de la siguiente forma: En la misma plaza de Chueca, el corazón de uno de los barrios más vanguardistas de la ciudad, se encuentra esta taberna de las de antaño, que transporta a varias décadas atrás (concretamente más de un siglo) a todo aquel que entra. Normalmente está a rebosar de gente, (muy buen ambiente, joven, de estilo moderno), especialmente en ‘las horas punta del tapeo’ en las que los clientes suelen pedir su famoso vermut de grifo de Reus. Anchoas y atún en escabeche son algunas de las propuestas para acompañar con la bebida.
La taberna de Ángel Sierra abrió sus puertas en 1908, entonces era propiedad de un tal Felipe que la vendió a Ángel Sierra en 1917, éste reformó el establecimiento con azulejos de La Cartuja de Sevilla y madera de Cuba. Más tarde la llevó su hijo y cuando este falleció su hermana Carmen y su mujer Elvira. En 1995 aparece en la película de Almodóvar “La Flor de mi Secreto”. En 1996, cambio de de dueño (datos obtenidos de la web: mistabernasfavoritas.blogspot.com/).
Oferta:
Es un lugar para ir a tomar unas cañas, unos vinos o simplemente degustar un vermú con selt o solo. No te lo recomiendo para tapear, ya que su oferta es muy limitada y se concreta, en definitiva, en un conjunto de latas de conserva, tales como mejillones, escabeche de atún, ventresca o boquerones, además de canapés de roquefort, salmón o paté de pato.
Valoración:
Hacemos una valoración muy positiva de este lugar que tiene dos entradas, una buena terraza y unas buenas mesas para sentarse y conversar. O leer el periódico mientras tomas una buena caña de barril. Posee una buena relación calidad-precio, el personal es atento y amable, el lugar es tranquilo y acogedor y muy recomendable para tomar un aperitivo. También un buen lugar para quedar antes de ir a cenar o a tomar unas copas. Tiene mucha solera, encanto y excelente ambiente.

Especialidades:
Evidentemente, su especialidad estrella es un vermú con selt o sin selt. Es el clásico que no puedes perder en las Bodegas Angel Sierra.
Precios:
Muy aceptables: las cañas, vinos y vermús no pasan de los dos euros, mientras que los combinados nunca llegan a los precios de los bares de copa de la zona. También las tapas tienen precios muy aceptables y es un lugar por debajo de la media de los precios de Madrid.
Consejos:
No te vayas sin probar los vermús de este local. No te recomiendo sus vinos, no es una gran oferta la que tienen, los suelen servir a temperaturas no muy adecuadas y en copas que brillan por su belleza y calidad.
Reservas:
Dirección: Calle de Gravina, 11, 28004 Madrid, España
Teléfono: 34 915 31 01 26
Reseña seleccionada sobre el local, aparecida en www.salir.com:
En el barrio más acogedor de Madrid, en la Plaza de Chueca, se encuentra una de las tabernas más antiguas y castizas de la capital, la Taberna de Ángel Sierra. Es un local casi centenario ya que fue fundado en 1917. Al tratarse de un establecimiento protegido por el Ayuntamiento, conserva sin cambiar sus clásicos y vistosos azulejos de la cartuja de Sevilla, el fresco pintado en su techo, la barra, los grifos o incluso los relojes, que aún funcionan.
Si algo caracteriza a la Taberna de Ángel Sierra es su vermut de grifo, con fama de ser uno de los mejores de Madrid. También sirven cañas, vinos y aperitivos como aceitunas, banderillas y conservas.
En su interior, la taberna consta de dos espacios diferenciados con entradas separadas. Por la entrada de la plaza se accede a la zona de la barra, de estaño y madera labrada; y, por el lateral, al salón principal donde hay mesas y sillas de madera, ocho cubas de roble, vitrinas repletas de botellas y objetos antiguos, y un pequeño reservado.
