“El Ejército actuó en connivencia con los paramilitares en los sucesos de Mapiripán”
Oficialmente encausado, condenado y arrestado por la masacre de Mapiripán, el general Jaime Uscátegui es uno de los militares de más alto rango, quizá junto con el general Arias Cabrales, implicado en el caso del Palacio de Justicia, que está en prisión. Vehemente defensor de su inocencia, Uscátegui justifica su papel en aquellos lejanos días de julio de 1997, cuando un grupo de paramilitares sembraron el terror en esa lejana población situada en el suroriente de Colombia y una zona dominada en su momento por las FARC
Por qué está usted aquí preso?
Los hechos por los que se me juzgó ocurrieron entre el 15 y el 20 julio de 1997. Es un asunto complejo. Mapiripán es un municipio del departamento (provincia) del Meta, para esa fecha tenía la responsabilidad de controlar el orden público de ese municipio la Brigada Móvil 2 del ejército colombiano y el batallón número 19 Joaquín París.
Yo era el comandante de la Séptima Brigada con sede en Villavicencio, que era la capital del Meta, y tenía a mi cargo treinta municipios, pero había dos municipios del Meta que no eran míos: Puerto Concordia y Mapiripán.
No eran míos porque quedaban al extremo sudoriental del departamento.
¿Por qué entró, entonces, en escena en este asunto?
Para el año 1999, me encontraba al frente de la Segunda División del ejército en Bucaramanga y para esa fecha llamaron a indagatoria al teniente coronel Hernán Orozco Castro, comandante del batallón Joaquín París cuando
ocurrieron los hechos y que dependía operacionalmente de la Brigada Móvil número dos. Este coronel Orozco, cuando lo llaman a indagatoria declaró de una forma falsa y perversa que él dependía operacionalmente de la
Séptima Brigada que estaba bajo mi mando y no de la Brigada Móvil 2, al mando del coronel Lino Sanchez Prado.
¿Por qué motivo actuó así?
Porque la Brigada Móvil 2 y el batallón Joaquín París entraron en connivencia con los paramilitares que hicieron
la masacre, se confabularon ellos. Será tan cierto lo que le estoy diciendo que el comandante de la Brigada Móvil 2, el coronel, Lino Sánchez Prado, fue condenado a cuarenta años de cárcel, y la Corte Suprema de Justicia le confirmó dicha pena. El coronel Orozco también fue condenado a cuarenta años, y su recurso de casación no le fue admitido por la Corte Suprema de Justicia, quedando en firme la condena .
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¿Y entre los años 1997 y 1999, usted nunca fue juzgado por estos delitos?
No. Yo soy parte de este asunto en el año 1999 porque el coronel Orozco me acusó de que su unidad estaba bajo mi mando operacional, pero todo fue una coartada que él se inventó para proteger a la Brigada Móvil 2 y para
protegerse él bajo el argumento de que era yo quien tenía que responder por lo que ocurrió, pero él era el responsable del orden público en Mapiripán. El coronel Orozco le sirvió en bandeja de plata a la fiscalía y a laprocuraduría mi cabeza.
¿Dónde está el coronel Orozco ahora?
El coronel Orozco está en Miami, Estados Unidos, desde enero de 2003, no sé si cómo refugiado o asilado. Salió de Colombia por Quito con la ayuda del colectivo de abogados “Jose Alvear Restrepo”, que le solicitó medidascautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El mismo coronel Orozco hareconocido en varias declaraciones que estos abogados, que son una ONG, le han ayudado y que manipulan las informaciones, le pidieron que cambiara su testimonio. Al coronel Orozco, no obstante que su sentencia está en firme, el Estado colombiano no lo ha traído a Colombia, para que aclare lo sucedido y cumpla la condena. Yo he presentado varios documentos solicitando su extradición y para que venga a Colombia y explique lo querealmente ocurrió. Yo estoy aquí porque el coronel Orozco me acusó de haber sido su comandante operacional, y a raíz de esa acusación, formulada en marzo del año 1999, cuando yo me encontraba destinado enBucaramanga.
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