¿Quién mejor que un maestro de la geografía española como Eduardo Martínez de Pisón para adentrarnos en los paisajes de la Generación del 98? En este libro rebosante de horizontes literarios, el lector caminará los yermos castellanos por los que suspiraba Machado (“hacia los altos llanos huye mi corazón”); sentirá, como Unamuno, nostalgia de Ávila (“su visión la llevo pegada al fondo del alma”) o paseará por los pinares de la sierra acompañando a Ortega (“mi salida natural hacia el mundo se abre por los puertos del Guadarrama”). Esa ciencia de los lugares que un hombre sabio, como es Martínez de Pisón, aborda como nadie nos permite escarbar en la psicología del paisaje a través de las reflexiones de estos grandes escritores. El paisaje, pues, como escenario de intuiciones literarias.
Pero que nadie se asuste. “La imagen del paisaje” no es, en absoluto, una catarata de citas literarias para eruditos. Muy al contrario, Martínez de Pisón nos acompaña con suma naturalidad a un viaje fascinante, del País Vasco al Sistema Central, de los campos de Castilla a Fuerteventura, donde tan insignes literatos son unos caminantes más a los que apostillar, alabar o censurar por sus comentarios sobre el paisaje español.
En estos tiempos de zozobra donde todo a nuestro alrededor invita a arriar cualquier patriotismo, quizá deberíamos volver nuestra mirada al paisaje que nos rodea (demasiado a menudo sin que le prestemos la más mínima atención). Para, en definitiva, comprobar si Azorín tenía razón. “No amaremos nuestro país, no lo amaremos bien, si no lo conocemos. Sintamos nuestro paisaje, infiltremos nuestro espíritu en el paisaje”. Para perseverar en ese afán, el libro de Martínez de Pisón es obligado compañero de viaje.
Autor: Eduardo Martínez de Pisón.
Editorial: Fórcola
Frase: “El paisaje es una vía para adentrarse no sólo en lo geográfico, sino en el espíritu”.
Texto y fotos: Ricardo Coarasa