Condena por atentado al Nogal ¿El mundo al revés?
Miguel Andrés Fierro Pinto
@miguelfierrop
“Considero pertinente estudiar de nuestra parte la conveniencia política de negar responsabilidades en la formidable acción sobre El Nogal.”
Raúl Reyes, en comunicación al Secretariado
Con la frase anterior, el extinto cabecilla de las Farc, Luis Édgar Devia Silva, alias “Raúl Reyes”, se dirigió al secretariado, de acuerdo a los correos electrónicos y evidencias incautadas tales como computadores y dispositivos de almacenamiento electrónico, en el marco de la Operación Lince Fénix, ejecutada el 1 de marzo de 2008 en territorio ecuatoriano en zona limítrofe con nuestro país.
Lo anterior, confirmaron las primeras hipótesis que encausaban de esa responsabilidad a las Farc, toda vez que la alta tecnología y precisión fue diseñada por una alta estructura criminal, cuya preparación estratégica y táctica demandó mucho tiempo.
Posteriormente, las autoridades judiciales confirmaron la responsabilidad de las Farc, en la cual murieron 36 personas y causó cerca de 200 heridos. Por ello, la justicia colombiana condenó al entonces secretariado, los cuales algunos murieron a posterioridad, otros gozan de los beneficios derivados del acuerdo con el gobierno anterior y ostentan la libertad sin restricción alguna y ejercen derechos políticos sin haber cumplido una condena ejemplar por éste y muchos hechos más.
Es cierto que el proceso de paz que se llevó con esta agrupación armada al margen de la ley, trajo consigo una serie de beneficios tanto políticos y judiciales principalmente, a los miembros de las Farc. También, este acuerdo introdujo otra jurisdicción que despojó de sus funciones de investigación, juzgamiento y ejecución a la jurisdicción ordinaria, la cual también ha sido víctima del narco terrorismo.
Se probó judicialmente, la responsabilidad de las Farc en el atentado al Club El Nogal, el cual fue ideado bajo la estructura de la temible Columna Teófila Forero, comandada por alias “El Paisa”, y sus autores materiales como el profesor de squash John Fredy Arellán (quien también fue víctima de las Farc en ese siniestro por la detonación del explosivo antes de lo previsto, siendo víctima de su invento) y su tío Fernando Arellán quien fue condenado a 40 años de prisión, pero que por las bondades de la Jurisdicción Especial para la Paz JEP-, quedó en libertad en noviembre pasado y hoy día se encuentra fuera del país en las Islas Margarita (Venezuela).
Ahora bien, el fallo del Consejo de Estado en donde responsabiliza y condena patrimonialmente al Estado-Nación por el atentado al Club El Nogal, es un hecho sin precedentes y que en el marco del deber ser conlleva a un repudio colectivo, aunque algunos sectores en el marco de estas nuevas narrativas post acuerdo con Farc, expresan su comunión con el espúreo fallo judicial.
Algunos apartes del fallo, menciona que el Estado tuvo la obligación de tomar las medidas para evitar que se consumara el fallo. ¿Será que el Consejo de Estado no recuerda que para entonces Colombia estaba en el tránsito de un Estado fallido a una gobernabilidad causada y amputada por los grupos armados al margen de la ley? ¿Será que El Consejo de Estado no recuerda que el Estado junto con todos sus atributos e instituciones ha sido víctima sistemática de esta guerra fratricida que persiste aún desde hace más de medio siglo? ¿Será que el Alto Tribunal olvida la situación de orden público que vivía el país y que recibió el entonces gobierno entrante? ¿Obvian los altos administradores de justicia que dicho atentado fue planeado con métodos altamente sofisticados y que además TODO el país estaba amenzado y asediado por el terrorismo?
Ahora bien, es altamente escandaloso que el Consejo de Estado interprete que el Club El Nogal era un objetivo militar legítimo para los terroristas ya que era escenario de reuniones de los Ministros del Interior y de Justicia, la Ministra de Defensa Nacional junto con los Altos Mandos Militares y de Policía. Acaso el Consejo de Estado máximo rector de la jurisdicción administrativa del derecho público ¿Desconoce el marco legal del Derecho Internacional Humanitario? ¿A cuenta de qué el Consejo de Estado le quita al Club El Nogal su calidad de bien protegido por el DIH? Bajo esa lógica del Consejo de Estado, “formidable acción” contra El Nogal, por parte de las Farc, fue legítima.
Todo ello, configura y reconfigura las narrativas de un mundo al revés. Nos transforma del país del “realismo mágico” al país del “realismo sádico”.
Un muy mal precedente sienta el Consejo de Estado en tiempos en donde los efectos de la polarización por el acuerdo entre el gobierno anterior y las Farc siguen dejando esquirlas en la sociedad. El alto tribunal, ha abierto una Caja de Pandora con un punto de fuga enorme, el cual sienta jurisprudencia para que casos en los que las Farc fueron los determinadores, sea el Estado y con el erario público el que tenga que reparar a las víctimas.
Un mal sabor deja en la lengua esta providencia judicial. En nada le aporta a la reconciliación nacional donde una mayoría importante del país no tolera los alcances del acuerdo con las Farc y se resiste a entender esa lógica que mientras los responsables de estas atrocidades están en el Congreso de la República con curules gratis sin haber pasado un test judicial, devengan altos salarios del tesoro público y; por el contrario con recursos del mismo tesoro público se tenga que reparar a las víctimas de las acciones terroristas de los entonces ilegales.
Lo advertimos y pues esto es un argumento más: Les salimos a deber.