Por Eduardo Mackenzie
Blog Colombian News
16 de agosto de 2012
Ahora que nos acercamos en Colombia a una especie de consenso en torno de la existencia de un verdadero mercado ilegal de falsos testigos en el medio judicial, a raíz del descubrimiento de los falsos testigos que intervinieron en el caso del ex diputado Sigifredo López, vale la pena recordar el caso aún más grave y escandaloso que existe en Colombia en esa materia: el proceso del Coronel Alfonso Plazas Vega. Este alto militar está detenido desde hace más de cinco años y ha sido condenado sin que la justicia haya podido aportar contra él una sola prueba.
En este caso, los falsos testigos fueron el principal elemento estructurante, tanto de la fase de instrucción como de la fase de condena en primera instancia. Si bien en el caso de Sigifredo López la Fiscalía General acaba de reconocer en buena hora su error y trata de enmendar su falta, en el caso del Coronel Alfonso Plazas Vega la justicia sigue su curso sin que el reconocimiento de sus formidables errores haya salido definitivamente a la superficie.
Esos errores han sido reconocidos desde una fase muy temprana del proceso por la Procuraduría General de la Nación y han sido reconocidos hasta por el magistrado que fue encargado de estudiar el enorme expediente y de redactar la sentencia de segunda instancia. Empero, las conclusiones de este magistrado, en las que él rechaza condenar al Coronel Plazas ante la ausencia de pruebas contra él, lamentablemente no fueron acogidas por los dos otros magistrados que integraban la sala. El salvamento de voto de ese magistrado es un documento muy importante en defensa del Coronel Plazas Vega.
La justicia colombiana tiene ahora la oportunidad de enmendar definitivamente esos errores y las faltas procesales cometidas en el caso del Coronel Plazas y reconocer plena y definitivamente que los supuestos “testigos” que la instrucción y la juez de primera instancia trataron de hacer valer no son más que falsos testimonios de la peor especie. Quienes intenten luchar contra el fenómeno de los falsos testigos no pueden dejar de examinar el caso del Coronel Plazas Vega.
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