Los tres escenarios previsibles ante el 29-N en España

LOS TRES ESCENARIOS PREVISIBLES DEL 29-N

Por Ricardo Angoso

Las elecciones generales convocadas para el 29 de noviembre de este año no han cogido con el paso cambiado a ninguna fuerza política. El largo proceso de agonía del Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez atravesaba uno de sus peores momentos, entre el grave desgaste generado por la invasión de Ceuta, la ausencia de presupuestos por casi tres años seguidos y los sonoros desencuentros con sus socios catalanes de Junts en materia de vivienda. La situación no daba para más y Sánchez, con su agudo sentido oportunista, pensó que el momento político, con la izquierda movilizada por la crisis de vivienda agudizada por el famoso y controvertido caso Maricarmen, le favorecía de cara a unas elecciones generales.

En este ambiente bien caldeado y jaleado por la acampada en la Puerta del Sol de Madrid, las acciones violentas de grupos radicales de izquierda en varias ciudades españolas y el desacuerdo en la extrema izquierda, que finalmente concurrirá a estos comicios en dos listas -Podemos y el Frente Amplio, salvo en la Comunidad Valenciana y las islas Canarias-, Sánchez apostó por aglutinar lo que denomina como el “voto progresista” bajo las sigas de su partido, el PSOE.

Tres son los escenarios que se perfilan de cara a unas elecciones que casi todos los partidos, incluidos los socialistas, clasifican como transcendentales y donde la lógica electoral ya no actúa a través de los partidos, como había ocurrido hasta ahora en casi todas las citas electorales, sino en dos grandes bloques claramente identificados: el que aglutina al centro, la derecha y la extrema derecha, conformado por Vox-Partido Popular, y otro claramente de izquierdas, en que aparecen tras fuerzas políticas, el PSOE; el Frente Amplio y Podemos, aunque en Cataluña y Euskadi concurren ERC-Podemos y EH-Bildu, respectivamente, que han estado durante esta legislatura apoyando a los socialistas en el Gobierno.

El primer escenario que se vislumbra en algunas encuestas y sondeos ya publicados, es una clara victoria del bloque de centro-derecha, con algo más de 190 diputados y una amplia mayoría absoluta, divididos estos escaños entre el PP, que superaría los 130 escaños, y Vox, que podría superar con creces los 60 escaños. Los socialistas en este escenario dibujado por los estudios demoscópicos aparecen con algo más del centenar de escaños y las fuerzas a su izquierda muy debilitadas. Sinceramente, pese a que la mayoría de los estudios demoscópicos dibujan ese escenario, no me parece creíble y pienso que Vox incluso podría superar los resultados previstos por estos sondeos por la existencia de un voto oculto hacia esa formación, que podría incluso superar los 70 escaños.

Un segundo escenario sería el descrito por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en que los socialistas, según el barómetro de octubre de esta entidad pública, superan al PP en doce puntos porcentuales -34% frente al 22% del PP- e incluso podrían conformar un gobierno estable con la ayuda de sus socios tradicionales. El problema radica en que las encuestas del CIS no son nada fiables y ya no gozan de ninguna credibilidad, incluida la mía.

El tercer escenario podría ser una remontada del PSOE pero sin llegar a ganar las elecciones, situándose entre los 105 y los 110 escaños e incluso superando esa cifra, algo que no se debe descartar a tenor del enorme desgaste que arrastran tanto Sumar -ahora Frente Amplio- y Podemos, formación a la que algunas encuestas incluso sitúan como extraparlamentaria. El PSOE, si obtuviera esos resultados, salvaría los trastos, como se dice vulgarmente, y el liderazgo de Pedro Sánchez saldría notablemente fortalecido, a diferencia de anteriores líderes socialistas derrotados (Almunia y Rubalcaba, principalmente), sin necesidad de renunciar a su puesto de Secretario General al frente de esta formación y con la esperanza puesta  que un pacto de gobierno PP-Vox concluya en un fracaso estrepitoso, como ocurrió en Castilla y León con el primer gran acuerdo autonómica en esta comunidad en el 2024. Este escenario, con una horquilla de escaños para el centro derecha situada entre 195 como máximo, acercándose a los 200, y 180 como mínimo, pero con mayoría absoluta, es, en mi opinión, el más creíble de los tres escenarios descritos.

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