Venezuela, rumbo hacia la dictadura comunista

“Soy presidente chavista”
Nicolás Maduro investido Presidente para culminar en 2019 el mandato que inició el 10 de enero. “Lo juro delante de esta Constitución aprobada por el pueblo”, dijo el mandatario, luego de escuchar una grabación con el himno nacional cantado por Hugo Chávez. La anécdota del acto la protagonizó un hombre que logró llegar hasta la tribuna de la Asamblea Nacional y le quitó el micrófono para gritar “Nicolás”, sin mayores incidencias

0 0 0a

Nicolás Maduro asumió este viernes la presidencia de Venezuela en nombre del fallecido líder Hugo Chávez, aplacada la grave crisis política que desató el rechazo de la oposición a su ajustada victoria electoral.

Junto a un enorme retrato del fallecido presidente, Maduro, de traje oscuro y corbata roja, juró ante la Asamblea Nacional para gobernar por seis años y recibió la banda presidencial de manos de una de las hijas de su fallecido mentor Hugo Chávez, cuando la autoridad electoral aún prepara una auditoría de los votos para superar la crisis política del país petrolero.

“Lo juro hoy, 19 de abril, por el legado eterno de los Libertadores, por Dios, por Cristo redentor, por el pueblo de Venezuela, por la memoria eterna del comandante supremo (Chávez), que cumpliré y haré cumplir esta Constitución”, dijo Maduro, un ex chofer de autobús de 50 años.

Minutos después un desconocido interrumpió su discurso al treparse al estrado y arrebatándole el micrófono. El joven de chaqueta roja intentó pedirle ayuda al mandatario antes de ser capturado.

“Ha fallado la seguridad totalmente, pudieron darme un tiro aquí fácilmente”, se quejó Maduro tras atravesar el momento de extrema tensión ante una veintena de mandatarios.

y recibió la banda presidencial de manos de una de las hijas de Chávez, María Gabriela.

“Lo juro por el pueblo de Venezuela, lo juro por la memoria eterna del comandante supremo que cumpliré y haré cumplir esta Constitución”, dijo Maduro, con la Carta Magna en la mano izquierda.

Maduro, un exconductor de autobús y exsindicalista de 50 años que llegó a ser canciller y vicepresidente, ganó por apenas 1,8 puntos porcentuales las elecciones del pasado domingo, ante lo que el opositor Henrique Capriles desconoció los resultados y se desató una tormenta política.

El delfín de Chávez tomó posesión mientras opositores realizaban un cacerolazo en Caracas, aunque en clima más relajado luego de que el órgano electoral aceptara la noche del jueves ampliar al 100% la auditoría de las urnas, lo que dejó por ahora satisfecha a la oposición.

Una veintena de gobernantes asistían a la ceremonia de investidura, entre ellos los presidentes Raúl Castro (Cuba), Dilma Rousseff (Brasil), Cristina Kirchner (Argentina) y Mahmud Ahmadinejad (Irán).

Maduro recordó que “hoy se cumplen 203 años de aquel gesto de rebeldía del pueblo de Caracas, en la antigua Plaza Mayor ahora es la Plaza Bolívar”.

Miles de seguidores del gobierno, vestidos de rojo -color emblemático del chavismo-, festejaban afuera de la Asamblea: “¡Chávez vive, la lucha sigue!”, gritaba la multitud.

“Es el legado del presidente, apoyarlo a él es apoyar al ‘Comandante supremo’. Maduro es la continuidad del proceso revolucionario de Venezuela”, declaró a la AFP José Rendó, un electricista de 38 años que llegó desde el estado de Anzoátegui (este).

El heredero de Chávez fue investido tras llegar a Caracas en la madrugada desde Lima, donde recibió el apoyo de los mandatarios miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Pese a los cuestionamientos de la oposición, toda Latinoamérica, excepto Paraguay, avaló su victoria, en tanto que, sin reconocer el resultado de la elección, Estados Unidos apoya un recuento de votos, aunque abogó por que no se “cierren las puertas” entre ambos países.

Después de asumir ante la Asamblea Nacional, en su primer acto como presidente encabezará un desfile militar con motivo del aniversario de la Declaración de la Independencia de Venezuela. Cazabombarderos y helicópteros han surcado los cielos caraqueños en prácticas esta semana.

Maduro tiene sobre su espalda la difícil tarea de lograr que la oposición, que alcanzó la mayor votación frente al chavismo en unas elecciones presidenciales, lo reconozca, y demostrar al movimiento fundado por Chávez que él está capacitado para liderarlo y “profundizar” el rumbo al socialismo.

“Ahora es que viene trabajo”, comentó.

La presidenta argentina dijo el jueves por su cuenta de Twitter que planeaba visitar el museo militar donde descansa el sarcófago de Chávez, quien murió el 5 de marzo tras una lucha por un cáncer.

“El sábado por la mañana voy a ir al Cuartel de la Montaña, donde descansa. Quiero estar un poco más sola, sin tanta gente, ni tanto ruido”, escribió la mandataria. “Mañana a Caracas, sin Hugo. Va a ser fuerte y extraño al mismo tiempo. Sus funerales fueron tan impresionantes que estaba como aturdida”.

Maduro y Capriles se han mostrado los dientes desde que arrancó la rápida campaña electoral y su enfrentamiento ha arreciado tras el final de fotografía de los comicios.

Con la decisión de la autoridad electoral de auditar todos los votos, Capriles confía que demostrará su victoria, bajó un poco el tono contra su adversario y pidió a sus seguidores permanecer en casa y no caer en provocaciones.

Los opositores han mostrado su descontento con la elección de Maduro haciendo sonar -con fervor religioso- sus cacerolas puntualmente a las 20.00 locales en los últimos días.

“Esta fiesta es nuestra, es mía y no voy a dejar que me la quiten. Les ganamos y tenemos derecho a festejar, aprendan a perder”, dijo Joiber Quezada, un muchacho de 23 años, que celebraba afuera de la Asamblea la asunción de Maduro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *