Iñigo Errejón, de martillo de maltratadores a maltratador consumado

Errejón, denunciado por un hombre de 67 años por darle supuestamente una patada en el estómago en Lavapiés

La Policía recogió imágenes de cinco cámaras en las que se ve al diputado «muy enfadado» y dos testigos declararon que la agresión se produjo

La Policía Nacional ha remitido un atestado a los juzgados madrileños de Plaza de Castilla en el que investiga al diputado y portavoz de Más País en el Congreso, Íñigo Errejón, denunciado por un vecino de Lavapiés de 67 años. Según el denunciante, el diputado le propinó una patada en el estómago la noche del 2 de mayo en la calle Buenavista, después de pedirle que se hiciera un ‘selfie’ con él y negarse Errejón. En el atestado figura un parte médico, un visionado de cinco cámaras que recogieron después los agentes y las declaraciones de dos testigos, uno ajeno al denunciante que confirma la agresión, según confirmaron a ABC fuentes policiales.

La denuncia, adelantada por ‘OkDiario’, se presentó esa madrugada en la comisaría de Centro después de ser asistido A.D.C., en un centro de salud. Los hechos relatados son los siguientes. La supuesta víctima estaba tomando algo con un amigo en un bar de Lavapiés poco antes de las once de la noche. Como ya era la hora del toque de queda salieron y cada uno iba a marcharse a su casa. Él llevaba a su perro. En la calle Buenavista se cruzó con un grupo de cinco o seis personas, entre las que estaba Íñigo Errejón, que también estaba tomando algo por la zona.

A.D.C. le pidió al líder de Más País que se hiciera una foto con él, porque ya tenía otras con varios políticos. La respuesta de Errejón, según la denuncia fue: «Yo a estas horas no trabajo». Él le insistió: «Anda, déjame hacerme una fotografía contigo, aunque soy uno de los que te ponen a parir en Internet». La respuesta a su insistencia fue que Errejón le dio «una patada en la barriga», «quedándose bloqueado por la situación».

Menciona a dos personas que acompañaban al diputado: una mujer rubia con un moño y un hombre de raza negra que, según él, le ordenó que se marchara y no llamara a la Policía. Pero sí lo hizo, en concreto la persona que lo acompañaba desde su teléfono marcó el 091 y hasta el lugar fue enviada una patrulla de seguridad ciudadana. En la Sala se recibió una segunda llamada por los mismos hechos.

Cuando los agentes llegaron al lugar, Errejón y sus acompañantes se habían marchado. Tampoco los localizaron por la zona. La víctima fue atendida en un centro de salud y con el parte de lesiones acudió un par de horas después a comisaría a denunciar los hechos, como le recomendaron los funcionarios. Tanto Errejón como este hombre estaban ya fuera del horario marcado por el toque de queda, según confirmaron fuentes policiales.

Tras la denuncia los agentes no se limitaron a enviarla al juzgado, sino que recabaron más información para el atestado. Recogieron todas las cámaras de vigilancia de la zona, cinco en total, para cotejar la versión del denunciante. La agresión no fue registrada por ninguna de ellas, según fuentes policiales, «como es habitual en muchos casos, lo que ofrecen son visiones parciales», pero sí aparece Errejón y sus acompañantes en dos de las imágenes aportadas al juzgado. En una, al menos, el diputado está «muy enfadado».

Las cámaras no captaron las imágenes

Las cámaras no captaron a la víctima. «Se ve que pasa algo, pero no se aprecia qué es exactamente», explican las fuentes consultadas. Errejón aparece antes y después. También que sus acompañantes se llevan al líder de Más País de la zona en la que poco después los agentes ya no lo encontraron.

Además de esas imágenes, el atestado incluye la declaración de dos testigos: la de la persona que acompañaba al denunciante y una segunda, ajena a cualquiera de los protagonistas. Ambos han corroborado la versión de A. D. C., vecino del barrio, muy conocido y apreciado, que vive con su mascota y que no tiene antecedentes de ningún tipo.

Con esos dos elementos más el parte de lesiones, la Policía da verosimilitud a la denuncia que fue enviada al juzgado junto con el resto del atestado. Ahora será el juzgado el que deba resolver si admite a trámite o no. En caso de hacerlo, podría ofrecer tomar declaración volutariamente a Errejón para esclarecer los hechos.

La víctima, según ‘OkDiario’, es un paciente oncológico al que la patada supuestamente recibida le ha agravado su dolencia (fue operado al sufrir un cáncer de colon el año pasado). Los informes médicos también están ya en poder del juzgado y reflejan que ha tenido que interrumpir la quimioterapia para ser operado de forma urgente.

 

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