Al vicepresidente de Argentina se le complica la existencia
Los tentáculos de la corrupción de Venezuela se enredan en el Gobierno de Cristina Kirchner
El elegido por Cristina Fernández de Kirchner como número dos del Gobierno, será investigado por enriquecimiento ilícito junto a su novia, Agustina Kämpfer y un hombre denunciado, en otra causa judicial, como su testaferro.
Boudou se encuentra también bajo sospecha en una querella que investiga irregularidades en la adjudicación de impresión de papel moneda a una empresa con la que está vinculado. Se trata de la antigua Ciccone Calcográfica, dirigida por Alejandro Vanderbroele, el presunto testaferro. Esta firma, hoy reconvertida en en The Old Fund, pese a ser el foco de la primera causa judicial que tiene a Boudou en la mira, comenzó a imprimir billetes en Argentina.
En este marco, el fiscal federal, Jorge Di Lello, pidió que se investigue por enriquecimiento ilícito a Boudou, a su pareja y a otras diez sociedades anónimas. El asunto «Ciccone» es el primer gran escándalo de la segunda legislatura de Cristina Fernández de Kirchner.
El vicepresidente negó tener cualquier vínculo con Ciccone pese a haber intercedido a su favor cuando era ministro de Economía (hasta el 2011) y la empresa estaba en quiebra. Gastos de comunidad, de la línea de cable y del teléfono de un piso propiedad de Boudou que tenía alquilado a Vanderbroele le pusieron en evidencia. No obstante, Boudou logró que el juez encargado del caso fuera apartado del mismo y el fiscal corra el riesgo de seguir el mismo camino.