“El chavismo se aferra al poder con todo. A efectos prácticos, el fin justifica los medios”
por RICARDO ANGOSO, EN CAMBIO 16
Fue presidente de Venezuela en 2002 durante menos de 48 horas tras el golpe de Estado que apartó provisionalmente a Hugo Chávez. Desde Colombia, dice sentirse alarmado por la situación de su país
Las últimas elecciones regionales constituyeron un gran fracaso para la oposición venezolana, al obtener sólo tres de las 23 gobernaciones en juego. ¿Qué opinión le mereció ese proceso?
Las elecciones regionales significaron sin duda, un revés importante para la oposición, pues se perdieron estados emblemáticos, como Zulia, Carabobo y Táchira. En el caso de Miranda, Capriles triunfó, y preservó su liderazgo. Conviene analizar las causas que pueden haber incidido en este resultado. En primer lugar, no se superó el trauma del 7 de octubre, esa esperanza electoral fallida en torno a esa fecha, que golpeó emocionalmente a la oposición. Todos sabían que vencer era difícil, dado el ventajismo y las asimetrías impuestas por el régimen, en especial los recursos y el poder que se manejaron en dichos comicios, pero aun así, sabiendo que era una barrera casi infranqueable, los adversarios del régimen albergaron una ilusión que se frustró ese día. Y la gente sintió que definitivamente, como ha ocurrido en otras ocasiones, que no hay equidad, ni respeto al Estado de derecho, ni de manera limpia a la voluntad popular. Por ello, un 40% del electorado que se expresó a favor de Capriles en octubre no votó en las elecciones regionales. ¿Las razones? La frustración antes comentada, en primer término. En segundo lugar, la manipulación montada en torno a la enfermedad de Chávez, que tuvo un innegable efecto mediático, sentimental, como el hecho de que los candidatos oficialistas a gobernadores ofrecieran su triunfo al comandante Chávez. En tercer lugar, la desproporción en los recursos empleados por el oficialismo, sea a través de recursos del fisco nacional, de gobernaciones, alcaldías y empresas del Estado, o de los miles de contenedores cargados de artefactos electrodomésticos chinos que se repartieron a lo largo y ancho del país para ayudar al triunfo de los candidatos del chavismo. Además, la fecha del 16 de diciembre fue deliberadamente establecida para darle ventaja al régimen, pues mucha gente de la clase media y alta viaja antes de las festividades navideñas. Igual ocurrió con el adelanto de las presidenciales al mes de octubre, cuando normalmente se hacen en diciembre, lo cual cambió por completo el panorama, pues si se hubiese mantenido diciembre, se habría evidenciado la enfermedad de Chávez, con lo cual se engañó al país. Dichos factores fueron pues decisivos en el triunfo del oficialismo.
En este sentido, ¿esperaba el resultado que finalmente arrojaron las elecciones presidenciales de octubre cuando Chávez “arrasó”? ¿Cree que hubo fraude?
Fraude no es solo el electrónico, que lo hubo, sino colocar los recursos del Estado al servicio de una candidatura. Fraude también es utilizar el poder del Estado como gran empleador, intimidando a funcionarios públicos y a contratistas del Estado. Fraude es el voto dirigido, pues se evidenció cómo se llevaba a gente de estratos humildes a votar, y una persona se encargaba en la máquina de votación, de indicarles cómo y por quién debían hacerlo. Fraude es, en definitiva, atemorizar a la gente a no recibir prebendas, becas, viviendas por parte del Estado, si se sufragaban por la oposición. Como si fuera poco, la oposición no tuvo acceso al registro electoral permanente para conocer su contenido, lo convierte en una caja negra. En resumen, son que le restan transparencia al proceso electoral, y que contribuyen a desmoralizar al votante, pues considera que no hay garantías de respeto a la voluntad popular. En lo personal, considero que el sistema electoral es asimétrico, ventajista, pero alenté a votar para evitar una victoria aún mayor, es decir, la conquista de todos los espacios por parte del régimen.
¿Cree que el rápido reconocimiento de la victoria de Chávez en las elecciones presidenciales, por parte Capriles y la oposición, fue la posición correcta?
Capriles fue un buen candidato, realizó un verdadero “milagro”; de ser una figura de carácter regional se convirtió en una figura nacional que arrastró entusiasmos y voluntades. Sin embargo, creo que el reconocimiento temprano, sin espacios para auditorías e informes de la mano de los testigos desconcertó, y tampoco se enfrentó con firmeza el ventajismo oficialista. Probablemente el resultado habría favorecido al gobierno, pero la matriz de opinión que se ha conformado se inclina a que la oposición ha sido débil en denunciar un sistema ventajista y fraudulento que en definitiva debe modificarse, porque solo beneficia a los intereses de una tendencia. Funcionarios públicos participando abiertamente en la campaña electoral por el oficialismo, todos los recursos del fisco en manos de dicha fuerza política sin control, un árbitro que no es árbitro porque les pertenece, y la compra de conciencias y de votos, son un hecho inadmisible. La Misión Vivienda, por ejemplo, no solo se utilizó para comprar votos, sino también para intimidar. A la gente incluida en las listas para recibir viviendas se les amenazaba con excluirlos si no votaban por el gobierno. Finalmente, la enfermedad del presidente fue utilizada desde el punto de vista emocional en los sectores más débiles de la población, haciendo ver que las elecciones eran una ofrenda al Comandante presidente, y que había que ayudar a consolidarle en el poder, pues de lo contrario todos los beneficios hacia los pobres se revertirían.
¿Cree que se consolida el liderazgo de Capriles tras su victoria en el Estado de Miranda o surgirá otro nuevo?
Podrían surgir figuras nuevas, aunque en esta última elección regional se salvó el liderazgo de Capriles, que de haber sido derrotado podría habría significado el fin de su carrera política y otro certero golpe a la oposición. Si se produce una ausencia absoluta del presidente de la República y hubiese una nueva elección presidencial, el candidato natural sería quien ya hizo una campaña electoral que lo posicionó a nivel nacional. Pero ello no es un dogma, pues Capriles es el nuevo Gobernador de Miranda, y porque hay otras personas con condiciones como Antonio Ledezma, María Corina Machado o Diego Arria, que podrían aspirar a ser los abanderados de la oposición.
¿Comparte el discurso que asegura que en lo económico el régimen de Chávez es un desastre?
Totalmente. El motor de la economía venezolana bajo este régimen es el gasto público y el mismo está asociado al petróleo. El desastre económico es mayúsculo y el país está pagando un alto coste por ello. Tenemos la más alta tasa de inflación de América Latina, y un creciente nivel de endeudamiento. No han bastado los 1.5 billones de dólares que ha recibido el régimen durante estos catorce años, sino que el endeudamiento se ha multiplicado por siete. Y como si fuera poco, se han hecho ventas de petróleo a futuro a China, que significan una hipoteca para las nuevas generaciones. Un modelo despilfarrador y corrupto requiere un flujo de caja elevado, pues es necesario sufragar subsidios irracionales, dádivas generosas a otros países a cambio de solidaridades, inmensas pérdidas de las empresas del Estado e importaciones crecientes para paliar la destrucción del aparato productivo nacional. El Estado se ha mostrado ineficiente para dirigir las empresas que ha asumido bajo su control. El petróleo es el único factor que ha permitido sostener este modelo, pero tiene sus límites. Otro factor es el tipo de cambio artificial de la moneda: el dólar se transa oficialmente a BsF 4,30, mientras que en la calle está en 18. La gasolina virtualmente se regala, y ello le cuesta al país entre 12.000 y 19.000 millones de dólares por año. Hay mucha irracionalidad económica y uno se pregunta hasta dónde esta situación es sostenible. Hay un límite a este despilfarro de recursos, sin que se vean obras de importancia.
Parece que Nicolás Maduro se ha convertido en el ‘heredero’, en una pieza fundamental del régimen, ¿es así?
Maduro es el ungido por Chávez para tratar de mantener la cohesión del régimen, pues ha pedido al pueblo que si falta voten por él, ello con el beneplácito del régimen cubano. Es probable que si se produce la ausencia absoluta del caudillo aflorarán luchas de poder dentro del propio chavismo: el ala militarista, o el ala ortodoxa cubana. No hay que olvidar que en Venezuela no solo está en juego el destino político del país, sino de poderosos intereses geopolíticos y económicos de alcance universal. Lo ocurrido el pasado 10 de enero, fecha en que Maduro con el respaldo de los poderes públicos asume la Vicepresidencia sin juramentación del presidente, en abierta violación a la Constitución, hace ver que la palabra y poder del caudillo aún pesan. El desfile de mandatarios latinoamericanos por La Habana, nueva capital de Venezuela, y por Caracas, a avalar el nuevo golpe de Estado es lamentable, y revela una compleja situación política nacional.
¿Cree usted que las Fuerzas Armadas venezolanas están divididas en este momento o, por el contrario, hay divisiones?
No tengo elementos de juicio para juzgar qué puede estar ocurriendo dentro de la Fuerza Armada (FA), pero sí una reflexión de sentido común: ¿cómo pueden los militares venezolanos estar contentos con la destrucción de su propia institución, con un proceso extremo de ideologización, que la hace vulnerable y la convierte en un partido político armado? El precepto constitucional de que la FA está al servicio de la nación y no de persona o parcialidad política alguna, ha quedado en letra muerta. La corrupción y denuncias de toda clase de negociados, incluyendo vínculos de oficiales con el narcotráfico, son de conocimiento público. Imagino por tanto, que quedarán oficiales dignos que ven a la institución militar fracturada y puesta al servicio de un partido político, con una cúpula militar abyecta, plegada al régimen, gracias a prebendas, poder y dinero. Los ministros de Defensa hacen discursos políticos que dejan perplejo, subordinando a la FA a la causa chavista de una forma servil, y no al servicio de la nación, como lo estipula la Carta Magna.
¿Podrá haber chavismo sin Chávez?
Hay una maquinaría poderosa que se ha construido en estos años y negarlo sería tapar el sol con un dedo. Estos mensajes del presidente hacia su delfín Nicolás Maduro, y de que más allá de él debe prevalecer el proceso, a lo cual se añaden las espurias decisiones del pasado 10 de enero, hacen ver que el régimen se aferra al poder con todo, y que para efectos prácticos, el fin justifica los medios. Ahora bien, cuando los regímenes son autocráticos y caudillistas, cualquier sucesor que carezca de carisma y ascendencia no tendrá la misma fuerza, aunque esté ayudado por la Cuba de los Castro y la solidaridad de la izquierda internacional. Y en esta transición, ni Maduro ni Cabello, han mostrado cualidades de estadistas, sino que están sumidos en un torneo de radicalismos para ganar méritos.
O sea, que se va implementar lo que ya se conoce como el “socialismo del siglo XXI” o el neocomunismo, que viene a ser lo mismo…
El plan anunciado es de profundizar el proceso, ahora que se sienten fuertes, sin desdeñar el efecto de la ausencia temporal o absoluta de Chávez. El proyecto de implantación del ‘Estado comunal’ no es otra cosa que una sustitución del modelo republicano establecido en la Constitución, por uno de corte comunista. Las comunas son el equivalente de los soviets de la era soviética. La intención es además incrementar el papel de un Estado omnipotente, omnipresente e intervencionista en la vida del país, limitando cada vez más la propiedad privada y las reglas de economía de mercado. Otro aspecto que el régimen no tiene en mente es una reforma constitucional, que ya le fue negada en el 2007, para implantar la Constitución socialista.
¿Y el Alba? ¿sobrevivirá? ¿tiene futuro sin el dinero del petróleo que tan generosamente regala Chávez?
El Alba tiene un alto coste para el país, pues representa 120.000 barriles diarios de petróleo que se regalan a Cuba, de unos 300.000 b/d totales que se manejan a través de PetroCaribe, más los financiamientos a países como Nicaragua, Bolivia y Ecuador e incluso más allá, con países que no requerirían el apoyo de Venezuela. El total de las dádivas o regalos al exterior supera los 70.000 millones de dólares, hecho irresponsable, pues en Venezuela la infraestructura está abandonada, los hospitales están mal dotados, la inseguridad está desbocada y el país requiere la solución de graves problemas que le aquejan en el día a día. Sobran discursos y faltan soluciones. El ventajismo y la demagogia es lo que ha permitido al régimen sostenerse en el poder y sortear los procesos electorales, sin solucionar problemas estructurales ni atender el clamor de la gente.
¿Cree que ha habido alguna influencia de Chávez en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para llegar a este proceso de paz en curso?
Las informaciones públicas van en esa dirección. El gobierno colombiano confía en el apoyo que pueda brindar Chávez al proceso de paz. El liderazgo de Chávez, moral y práctico, ante las FARC es indudable, pero si algo muestran los hechos y la historia, es que no hay que fiarse de estas mediaciones, apoyos y promesas. Hay muchos intereses ideológicos y políticos por medio, que no garantizan la sinceridad de dicha ayuda, ni a los propósitos mismos de paz de las FARC.
Se ha hablado mucho de la relación entre Venezuela y ETA, hasta recientemente se ha visto a un etarra fugado de la justicia en un paraíso caribeño. ¿Qué información tiene de esta supuesta conexión?
Los argumentos están ahí: es innegable que miembros de ETA recibieron acogida en Venezuela, e incluso algunos de ellos llegaron a formar parte de equipos de gobierno. Más allá de esas evidencias, hay especulaciones. Pero las relaciones entre ETA y las FARC han existido, incluso entrenamientos, algunos de los cuales se habrían producido en territorio venezolano.