José Obdulio se queda sin su columna en El Tiempo

Con la salida de Pacho Santos, Uribe pierde su más fuerte aliado en los medios

El viernes, cuando Francisco Santos tuvo su última emisión de noticias de RCN radio, el uribismo se quedó sin uno de sus espacios mediáticos más preciados. Con los cambios en El Colombiano, en Cablenoticias, y con el arriendo de las frecuencias de Súper a RCN que podría dejar a la Hora de la Verdad en el aire, el expresidente Uribe y sus seguidores se están quedando sin medios de comunicación afines a sus ideas y sin un amplificador a la oposición que le hacen al gobierno Santos.
¿Por qué se fue Pacho Santos?

Fancisco Santos fue Vicepresidente durante los ocho años de gobierno de Álvaro Uribe Vélez, y luego de ello fue, hasta la semana pasada y durante dos años, el director del programa Noticias de la Mañana de RCN.

Aunque Yolanda Ruiz es la directora informativa de la Cadena y seguirá siéndolo, el peso del programa Noticias de la Mañana, que se transmitía de 6 a.m. a 10 a.m. es tal que la presencia de Pacho había marcado la emisora radial desde su entrada.

Aunque hay varias versiones sobre su salida, la principal, como dijo el periodista, fue corporativa. El rating del programa estaba por el piso, con Caracol triplicándolo con creces en su audiencia.

Cuando la baja del rating comenzó a golpear el P y G de la emisora, Pacho entró en contradicción con Fernando Molina, el presidente de RCN Radio, que sentía que el programa de la mañana estaba afectando comercialmente a la emisora. No solo tenía un rating muy malo, que se traducía en poca pauta, sino que tenía un impacto negativo sobre el resto de la programación de la cadena que normalmente se aprovecha del arrastre de la mañana.

Con Pacho Santos, los Ardila Lulle le habían apostado a un modelo noticioso estilo Fox News, que parte de una posición política clara, y que le apostaba a sintonizarse con un público mayoritariamente uribista. El problema con esta apuesta es que si bien Pacho venía de tener una trayectoria periodística muy respetada, su paso por la Vicepresidencia lo convirtió en un político y no fue fácil para él recuperar su antigua ‘identidad’ una vez llegó al la emisora.

Le pasó, además, algo curioso y es que si bien aunque en el segundo tiempo del gobierno de Uribe el Presidente le quitó el protagonismo que había tenido en su primer mandato, una vez Santos asumió el gobierno Pacho se convirtió en uno de los defensores más acérrimos de la obra del expresidente y en uno de los principales críticos de su primo hermano doble.

Su rol, sin embargo, fue más allá del observador crítico. Pacho siguió jugando un papel político activo cerca del expresidente y de su movimiento Puro Centro Democrático. Cuando se trasladaba a las regiones para emitir el programa por fuera de Bogotá las personalidades políticas locales pasaban por su máster y, por lo menos en un caso que conoció de cerca La Silla, entre entrevista y entrevista Pacho buscaba apoyos para el expresidente.

Este doble rol al final terminó perjudicando su labor periodística, a la que además, se sumaba que como nunca había trabajado en radio, no manejaba bien los ritmos ni las lógicas propias de este medio. El equipo con el que arrancó, integrado también por personas sin experiencia en radio, tampoco funcionó.

Cuando empezó el proceso de paz y Pacho filtró el Acuerdo Marco al que había llegado el Gobierno con las Farc -algo que seguramente habrían hecho la mayoría de periodistas en su lugar- en el Gobierno hubo gran molestia. No porque no fuera verdad lo que estaba revelando Pacho sino porque su publicación prematura puso en riesgo todo el proceso. Dentro de las Farc los jefes guerrilleros necesitaban un tiempo para socializar el Acuerdo con sus miembros y que algunos supieran del Acuerdo por los medios antes del plazo convenido con el Gobierno podría haber echado todo por la borda. Por eso, esa ‘chiva’ fue interpretada como una forma de boicotear el Acuerdo.

Desde Casa de Nariño se hizo saber de la molestia del Presidente a los Ardila Lulle, lo que es posible que haya fortalecido la decisión de terminar su contrato.

De esta manera, el uribismo se quedó sin uno de los espacios de debate y de crítica al Gobierno más poderosos que tenían.

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