
El supuesto derribamiento de dos aeronaves del narcotráfico en el estado Apure el 14 de este mes ha levantado sospechas en los habitantes de la entidad.
A pesar de que ese día tanto el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, como el jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), Vladimir Padrino López, informaron al país que las avionetas habían sido derribadas por violar sin autorización el espacio aéreo, son muchas las dudas que aún se mantienen sobre el hecho.
La diputada suplente de esa entidad Emma Solórzano reveló que se encuentra en la zona de Elorza realizando una investigación al respecto, pues asegura “que la información dada hasta ahora por las autoridades es bastante confusa”.
Según explicó “la ambigüedad de la información” junto a las diferentes versiones de los pobladores de la localidad generan “alarma” en la zona.
“No se sabe nada ni de los pilotos, ni de la supuesta mercancía que llevaba. Ni siquiera han informado el lugar exacto donde se derribaron las aeronave”, expresó la parlamentaria.
También aseveró que en las conversaciones que ha realizado con la población del sector nadie ha admitido haber escuchado o visto sobrevolar a los aviones F16 mencionados por los funcionarios gubernamentales, y recalcó que la versión que más se comenta por los lugareños es que ambas naves fueron incendiadas para “ocultar evidencias”.
SECRETO DE ESTADO
El día miércoles el diputado Freddy Bernal (PSUV) expresó frente a los medios de comunicación, durante la reunión de la comisión permanente de Política Interior, que desconocía los detalles de la acción militar contra las supuestas narcoavionetas, pero sugirió que la misma correspondía a una información de seguridad nacional, por lo que se trataba de un secreto de Estado.
Sin embargo, el teniente coronel retirado de la Fuerza Aérea Iván Ballesteros y los exministros de defensa Fernando Ochoa Antich y Raúl Salazar contradicen esta versión, ya que aseguran que las operaciones militares de este tipo son información clasificada mientras se realizan las investigaciones y se ejecutan las operaciones, pero luego pasan a ser de difusión pública.
A juicio de los generales retirados Ochoa y Salazar el hecho de que fue el mismo jefe del Ceofanb quien publicó la información en su cuenta Twitter, convierte los detalles de la misma en aspectos sensibles a la opinión pública.
Los tres militares coinciden en afirmar que las autoridades están en la obligación de “rendir cuentas” sobre los resultados del operativo.
“El Estado debe aclarar si el avión era o no del narcotráfico, si hubo detenciones o fallecidos, incluso debe reportar qué pasó con la supuesta droga que se transportaba”, explicó Ballesteros.
FOTO DUDOSA
Los exmilitares también se pronunciaron sobre la foto publicada por las redes sociales en las que aparecen los rastros de las avionetas, asegurando que en vez de aclarar la situación ayudan a generar más dudas en la población.
Aunque Salazar prefirió no contradecir las versiones oficiales, las otras fuentes aseveraron que los restos de la nave no parecieran mostrar un previo ataque de aviones de combates F16, sino una incineración de los mismos en tierra. “Pienso que a Padrino López lo engañaron.
Incluso miembros de la Fuerza Aérea se encuentran alarmados por el estado de las avionetas. Se debería abrir un debate porque hay muchos hechos oscuros tras este tema”, sugirió Ochoa Antich.
Salazar, quien fuese el primer ministro de Defensa de Hugo Chávez, recordó que no es la primera vez que organismos de seguridad realizan una acción militar similar, pero alegó que los resultados de los mismos se manejaron de manera transparente.
“Lo mejor para este tipo de operaciones es informar oportunamente de los alcances, así se evitan irregularidades y confusiones”, señaló.